El oro en Irán se convierte en barómetro de la protesta política
El precio del oro de 18 quilates se multiplicó por más de 115 veces entre 2018 y 2026. Este activo, tradicionalmente un refugio seguro, ahora refleja la crisis económica y política del país, erosionando el poder adquisitivo y alimentando el descontento social.
Un colapso económico traducido en oro
La economía iraní ha sufrido una inflación media anual del 43% en ocho años, erosionando un 94% del poder adquisitivo. El rial se desplomó un 3.319% frente al dólar en ese periodo. Mientras, el precio mundial del oro subió un 230%, pero en Irán el incremento fue del 11.475%.
El coste humano de la crisis
Un trabajador con salario mínimo podía comprar 6,8 gramos de oro en 2018. En 2026, con el salario multiplicado por diez, sólo puede adquirir 0,6 gramos. El metal ha dejado de ser una inversión para convertirse en un intento de evitar la pobreza extrema.
Cambio en el comportamiento del mercado
Los iraníes han pasado de comprar joyas a adquirir oro de segunda mano, chatarra o lingotes de un gramo. El auge de la ‘compra de oro a plazos’ señala su transformación de lujo cultural a arma económica para la subsistencia.
Una paradoja en el consumo mundial
Irán es el quinto mayor consumidor mundial de oro, según el Consejo Mundial del Oro, a pesar de tener un PIB per cápita que lo sitúa en el puesto 119 mundial. Esto indica una desviación masiva de ingresos hacia este activo como único refugio fiable.
El oro como voto de desconfianza
La brecha entre la posición económica del país y su demanda de oro representa un ‘voto de desconfianza’ en la política económica gubernamental. Las largas colas en las tiendas de oro contrastan con los llamamientos oficiales a invertir en bolsa o bancos.
La burbuja del pánico político
Desde el estallido de las protestas a finales de diciembre, el precio del oro subió un 14% adicional. Los expertos atribuyen este salto a una ‘burbuja de pánico’, donde los ciudadanos buscan convertir riales en un activo líquido ante el temor a una mayor escalada de la crisis.
Antecedentes: De la dote a la trinchera financiera
En la cultura iraní, el oro funcionaba históricamente como seguridad familiar, dote y protección frente a la inestabilidad del rial. Hoy, lo que era un fondo para estudios o una dote se ha convertido en la última trinchera en la batalla contra el hambre.
Cierre: Implicaciones de un refugio volátil
El mismo activo que proporciona seguridad financiera añade ahora la carga de la seguridad física, al tener que salvaguardar el metal en un entorno volátil. Esta dinámica convierte al mercado del oro en un indicador clave de la tensión social y política en Irán.