Irán suspende ejecución de primer condenado a muerte por protestas
Erfan Soltani, un joven de 26 años, tenía fecha de ejecución para el 14 de enero. Su caso, el primero de un manifestante sentenciado a muerte, provocó una advertencia de intervención militar por parte de Estados Unidos. Finalmente, el presidente Donald Trump anunció que las ejecuciones no se llevarían a cabo.
Un proceso sumario y una condena rápida
Erfan Soltani fue detenido en su casa de Fardis (Karaj) el 8 de enero. Las autoridades iraníes lo acusaron de participar en las protestas, delitos que pueden castigarse con la pena de muerte. En apenas dos días fue sentenciado, sin acceso a un abogado ni a un juicio, según denuncia su familia. Su hermana, abogada, no pudo acceder a la causa.
La repercusión internacional y la amenaza de Trump
El caso de Soltani fue el disparador de una advertencia del presidente estadounidense, Donald Trump. Alertó sobre una ‘intervención militar’ si Irán aceleraba los juicios y ejecuciones. Estados Unidos llegó a aconsejar la evacuación de personal en su base de Qatar. Trump estableció la medianoche del 14 de enero como límite.
Antecedentes: una ola de protestas y represión
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre por la situación económica y escalaron a un reclamo por libertades en 120 ciudades. El régimen iraní calificó a los manifestantes de «enemigos de Dios» y terroristas. Se estiman más de 10.000 detenciones y miles de fallecidos, aunque las cifras varían por la opacidad oficial y el corte de internet.
Cierre: La tensión disminuye tras el anuncio de Trump
Cuando el miércoles 14 se convirtió en jueves en Irán, Trump declaró que «las matanzas están cesando» y que no había planes de ejecuciones. Aseguró que, de haber ocurrido, todos estarían «muy molestos». El conflicto entre Estados Unidos e Irán, que estuvo a punto de escalar, parece haber encontrado una pausa temporal.