Informe policial revela tres granjas de bots vinculadas al MAS para alentar protestas
La estrategia digital tuvo un costo estimado de 140.000 dólares y buscó posicionar cinco ejes narrativos. La actividad automatizada se activó tras el Decreto Supremo 5503 y derivó en bloqueos y enfrentamientos.
Actividad inhumana y amplificación coordinada
El informe de la Policía Boliviana detectó el uso de bots a partir de patrones de «actividad inhumana» registrados desde el 25 de diciembre. La estrategia se desarrolló principalmente en TikTok y Facebook. Un especialista anónimo del estudio señaló que se registraron 72,9 millones de visualizaciones en 3.643 videos, un volumen imposible de producir de forma orgánica.
Los cinco ejes narrativos de la campaña
El análisis identificó cinco ejes principales: ataques al presidente Rodrigo Paz (38%); exigencias de abrogación del DS 5503 (27%); respaldo a protestas de la COB y el magisterio (18%); apoyo al expresidente Evo Morales (10%); y respaldo al vicepresidente Edmand Lara (7%).
Modus operandi y actores vinculados
La Policía indicó que el modus operandi es similar al de estructuras políticas activas durante el gobierno de Luis Arce. Un exfuncionario del Viceministerio de Régimen Interior afirmó que «un grupo opera fuera del Gobierno y otro permanece dentro como funcionario público». Estas estructuras estarían alineadas con la corriente Columna Sur del MAS.
Indicadores clave de los perfiles falsos
Entre los indicadores para identificar perfiles artificiales figuran horarios ininterrumpidos de publicación y ataques coordinados durante conferencias de prensa. También se detectó la repetición idéntica de errores ortográficos y el uso excesivo de hashtags.
Antecedentes de una estrategia digital
El informe estima que ocho de cada diez videos analizados fueron creados o amplificados por bots o granjas digitales. La mayor actividad se concentró en Cochabamba (34%), La Paz (28%), El Alto (22%) y Sucre (16%).
Cierre: Repercusión en el conflicto social
La campaña de desinformación sistemática buscó posicionar narrativas que luego derivaron en bloqueos, pérdidas económicas y enfrentamientos. La conflictividad se intensificó desde el 2 de enero con marchas y bloqueos en varias regiones.