Turistas extranjeros caminan kilómetros y esperan rescate por bloqueos en Bolivia
Una familia colombiana de 12 personas, con niños y adultos mayores, recorrió más de 35 kilómetros a pie en carreteras bolivianas. Quedaron atrapados por los bloqueos, enfrentaron amenazas y restricciones a la asistencia médica. La ayuda humanitaria coordinada por su consulado no pudo llegar debido a los cortes de ruta.
Una odisea marcada por amenazas y retenciones
La familia colombiana, que llegó a Bolivia el 2 de enero, inició su caminata el 8 de enero tras toparse con bloqueos en Patacamaya. Manifestantes armados con látigos y resorteras los retuvieron en un hotel, amenazándolos. Lograron escapar por la puerta trasera al amanecer. La salud de una niña se complicó y requirió traslado a La Paz, mientras el resto de la familia fue obligada a bajar de un bus que fue interceptado y golpeado.
El fracaso de las gestiones de rescate
El Consulado de Colombia y la Cancillería gestionaron una caravana de ayuda humanitaria, pero los manifestantes no la dejaron pasar. La familia reporta que el consulado ya no responde al coordinar otros rescates. Turistas de varias nacionalidades, incluidos peruanos, brasileños, mexicanos y estadounidenses, se encuentran en situación similar, a merced de los bloqueos.
Aerolíneas y vuelos perdidos
Los turistas perdieron sus vuelos de regreso programados. La aerolínea LATAM, según su relato, indicó que no se hace responsable por la contingencia y exige pagos adicionales por reprogramación. La imposibilidad de llegar al aeropuerto de El Alto agrava su situación.
El contexto de los bloqueos
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) reporta 69 puntos de bloqueo en el país, más de 25 solo en el departamento de La Paz. Los cortes afectan el transporte de personas y mercancías, generando una crisis de movilidad y abastecimiento.
Implicaciones para el turismo y la imagen país
La situación afecta la imagen de Bolivia como destino turístico. Los turistas varados describen trato inhumano por parte de los bloqueadores. La crisis evidencia la vulnerabilidad de los visitantes extranjeros ante conflictos sociales internos y la limitada capacidad de respuesta para su protección y evacuación.