Cape Town construye pasos subterráneos para salvar a un sapo en peligro
El sapo leopardo occidental está catalogado como En Peligro desde 2016. La expansión urbana en Ciudad del Cabo ha fragmentado su hábitat. Durante la época de cría, estos anfibios deben cruzar carreteras para llegar a las charcas, con alto riesgo de atropello.
Estrategias para una travesía mortal
La organización Nature Connect, junto a otros socios, ha instalado pasos subterráneos para que los sapos eviten la calzada. Se están usando cámaras para evaluar su uso, aunque el análisis del metraje es complejo y se exploran técnicas de aprendizaje automático. Andrew Turner, de la agencia pública CapeNature, señala que también se estudia añadir vallas de deriva para dirigir a los anfibios hacia los túneles.
La ciencia ciudadana como herramienta clave
Voluntarios patrullan las noches lluviosas de invierno para ayudar a los sapos a cruzar. Registran cada ejemplar en la plataforma iNaturalist. Turner afirma que “es difícil que los científicos estén en todas partes, pero la ciudadanía sí”. Estos datos, aunque no sean sistemáticos, constituyen un repositorio valioso para investigaciones futuras.
La salud de la población se mide por sus genes
Dada la dificultad para contar ejemplares, el seguimiento genético se postula como el método más práctico para evaluar la población. El análisis de la diversidad genética a lo largo del tiempo permite inferir la tendencia de la especie. Las poblaciones de Ciudad del Cabo albergan una diversidad genética crucial para la supervivencia de la especie, incluso mayor que la de los grupos de la llanura de Agulhas.
Amenazas más allá del asfalto
En la llanura de Agulhas, a unos 230 kilómetros, la urbanización costera también es una amenaza. Allí, las plantas invasoras como el Port Jackson alteran la estructura del hábitat nativo, consumen más agua y aumentan el riesgo de incendios de alta intensidad, lo que perjudica al sapo leopardo.
Un esfuerzo continuo sin datos definitivos
Turner reconoce que es complicado medir el impacto exacto de las iniciativas de rescate en carretera. Se deduce lógicamente que salvar sapos tiene un efecto positivo al darles oportunidades de reproducción, pero se desconoce su magnitud. La combinación de infraestructuras, ciencia ciudadana y genética busca refinar las estrategias de conservación.
El futuro depende de la conservación en la ciudad
La pérdida de hábitat ha continuado, aunque a un ritmo menor por la reducción de terreno disponible. Cualquier nuevo desarrollo dentro de la distribución del sapo debe ser evaluado por las autoridades. La prioridad es proteger las poblaciones urbanas de Ciudad del Cabo, vitales para la diversidad genética de toda la especie, sin descuidar a las demás.