Gobierno de Paz elimina subsidio a combustibles tras más de 20 años
El precio del diésel subió más del 160% y el de la gasolina un 86% tras el Decreto Supremo 5503. La medida, enmarcada en una emergencia económica, pone fin a una política de subvención que duró más de dos décadas y buscaba estabilizar las finanzas públicas.
Un ajuste drástico en los precios
Hasta diciembre de 2025, el diésel costaba Bs 3,72 y la gasolina especial Bs 3,74. Con el fin del subsidio, los nuevos precios oficiales son Bs 6,96 por litro de gasolina especial, Bs 9,80 por litro de diésel y hasta Bs 11 por litro de gasolina premium. El presidente Rodrigo Paz explicó que no se contaba con recursos para mantener la subvención.
Impacto inmediato en la economía y el transporte
Sectores clave redujeron operaciones hasta un 50% por la escasez previa de diésel y gasolina. El transporte interdepartamental y de carga se retrasó, y el sector agropecuario reportó pérdidas de productividad. Las filas en estaciones y protestas de gremios fueron indicadores de la crisis.
Antecedentes: La crisis de dólares y la escasez
La falta de dólares desde 2024 impactó en la capacidad para importar combustible. El Banco Central de Bolivia (BCB) mantuvo un tipo de cambio oficial estable, pero en el mercado paralelo el dólar llegó a valer hasta Bs 20. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), bajo la dirección de Armin Dorghaten, negó reiteradamente la escasez, atribuyéndola a factores logísticos.
Cierre: Presión inflacionaria y expectativas
La inflación general acumulada hasta noviembre de 2025 fue del 19,7%, impulsada por alimentos y bebidas. La canasta básica de alimentos subió entre un 19% y más del 30% en distintas ciudades. Las expectativas para 2026 apuntan a una moderación de precios, que dependerá de una mayor producción y estabilidad económica.