Gobierno de Paz elimina subsidio a combustibles y descarta negociar el DS 5503
El ministro José Luis Lupo afirma que el Decreto Supremo 5503 no es negociable. La medida, que elimina la subvención al diésel, busca estabilizar la economía y frenar el contrabando. Lupo defiende que el ajuste es inevitable para corregir el déficit fiscal heredado.
Un decreto sin vuelta atrás
El ministro José Luis Lupo, una pieza clave del gobierno de Rodrigo Paz, descartó cualquier modificación o abrogación del DS 5503. Sostiene que la medida “no es negociable” y constituye el camino único para salir de la crisis. Lupo atribuye la necesidad del decreto a las malas políticas económicas y la corrupción de los últimos 20 años.
Diálogo y ley frente a la protesta
Frente a los anuncios de bloqueos y paros de sectores como transportistas y la Central Obrera Boliviana (COB), el gobierno plantea una doble vía. Lupo señaló que se abrirán las puertas del diálogo para explicar las medidas, pero también se “cumplirá la ley en toda su dimensión”. El ministro argumenta que el impacto en el transporte es limitado, ya que el combustible no supera el 20% de su estructura de costos.
El subsidio que persistió en la gasolina
Aunque se eliminó la subvención al diésel, el gobierno mantiene un precio artificialmente bajo para la gasolina. Lupo explicó que el precio internacional de la gasolina es de 9.80, pero en Bolivia se vende a 6.96. Esta decisión busca “evitar un impacto en los precios de la canasta familiar”, dado su mayor uso en el transporte público.
Medidas complementarias para el sector
Para mitigar el efecto en el transporte, la administración de Paz liberó de impuestos a repuestos, neumáticos y baterías. Esta medida pretende abaratar los costos operativos y equilibrar la eliminación del subsidio al diésel. Lupo advirtió que no tiene sentido “incrementar los pasajes al doble”.
Antecedentes: Una decisión técnica y no política
Lupo negó que la eliminación de la subvención antes de Navidad responda a un cálculo político. Aseguró que la medida se hubiera tomado antes, pero requirió estudios técnicos. El objetivo declarado es atacar la causa del déficit fiscal y no sus síntomas, tras un proceso de análisis de las dimensiones social, productiva y macroeconómica.
Cierre: Un llamado a la responsabilidad colectiva
El ministro reconoció que la medida “es dolorosa”, pero insistió en que no hay otra alternativa para tener un país viable. Hizo un llamado a superar la crisis de manera conjunta, argumentando que seguir con el subsidio era la ruta directa al fracaso y al empobrecimiento, según la visión del gobierno.