Ranchers de California adoptan métodos no letales para coexistir con lobos
Al menos 181 cabezas de ganado han muerto por lobos en 2025. La población de lobo gris, extinto en el estado en los años 20, ha crecido hasta casi 70 ejemplares, lo que ha incrementado los conflictos. Algunos ganaderos están implementando técnicas de disuasión y cambios en la gestión con apoyo estatal.
Un paisaje cambiante para la ganadería
La llegada del primer lobo, OR-7, en 2011 marcó el regreso de la especie. Actualmente hay 10 manadas en el estado. El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW) ha autorizado por primera vez la eliminación de lobos problemáticos, matando a cuatro del grupo Beyem Seyo en octubre de 2025.
Estrategias de mitigación a corto plazo
Los ganaderos emplean cercados eléctricos y guardias a caballo para proteger al ganado. Se usan métodos como fladry (tiras de tela) y cajas de guardia activadas por radio. El CDFW compensa las pérdidas y financia disuasores. Un sistema público de mapas rastrea en tiempo casi real a 14 lobos con collares GPS para alertar a los rancheros.
Transformación a largo plazo de la actividad
Algunos ganaderos entrenan al ganado para hacer frente al depredador en lugar de huir. Otra estrategia es sincronizar la temporada de partos con la de ciervos y alces, presa natural del lobo. La nueva ley C.A.T.T.L.E legaliza el compostaje de cadáveres en la granja para reducir atraer a los depredadores.
De la erradicación a la gestión
El lobo gris fue erradicado de California en la década de 1920. La vuelta del depredador, iniciada por el lobo OR-7 en 2011, ha obligado a una generación de ganaderos a adaptarse a un elemento nuevo en el paisaje.
Coexistencia como único camino
Con los lobos establecidos de forma permanente, la adaptación es la única opción. Los ganaderos combinan métodos tradicionales con tecnología e innovación para reducir pérdidas. La colaboración entre ganaderos, el CDFW y organizaciones busca soluciones prácticas para un conflicto complejo.