Inundaciones dejan sin escuelas a niños y usan carpas como aulas
Más de dos millones de niños sufren los efectos del cambio climático en Bolivia. Un estudio de ChildFund Bolivia y Educo detalla el impacto en educación y salud. Más de 300.000 están en riesgo directo por inundaciones.
La educación bajo el agua
Los desastres naturales destruyen material escolar e infraestructuras. En Achira, los niños estudian en una carpa porque su escuela es un centro de acopio. La interrupción de clases y el cierre de escuelas afectan el aprendizaje.
Pérdidas materiales y trauma psicológico
Familias como la de Rosa Arteaga en Puerto de Santa Fe lo perdieron todo, incluidos los cuadernos de sus hijos. El estudio alerta del impacto emocional en los menores, con casos de miedo, ansiedad y estrés postraumático.
La salud y nutrición en riesgo
La investigación identifica 43 municipios con vulnerabilidad alta en salud infantil. Los niños expuestos a inundaciones pueden contraer enfermedades como diarreas. En nutrición, 20 municipios muestran un riesgo muy alto.
Una vulnerabilidad multifactorial
El estudio concluye que la vulnerabilidad obedece a factores fisiológicos, sociales y económicos. Esta situación limita la capacidad de adaptación y vulnera derechos fundamentales como la educación, con una alta deserción escolar.
Antecedentes: Un país expuesto
El cambio climático golpea a la población vulnerable. Más de dos millones de niños, niñas y adolescentes viven expuestos a impactos severos como sequías, inundaciones, incendios forestales y olas de calor, según el estudio.
Cierre: Llamado a la acción
La investigación sugiere garantizar financiamiento para emergencias y prevención. El objetivo es evitar afectaciones como la pérdida de viviendas, cultivos y la interrupción de la educación de los niños.