El Papa León XIV insta a 15.000 jóvenes en Líbano a cambiar el curso de la historia
Quince mil jóvenes se congregaron en Bkerke, cerca de Beirut, para un encuentro con el pontífice. León XIV los invitó a construir un futuro nuevo en un mundo desgarrado por guerras e injusticias. El evento cerró una jornada donde también dialogó con líderes religiosos del país.
Un llamado a la acción frente al sufrimiento
El Papa recorrió en un carrito de golf la plaza frente al patriarcado maronita, entre vivas y coros. Jóvenes libaneses, sirios e iraquíes leyeron testimonios sobre el miedo a la guerra y la crisis económica. Muchos expresaron la necesidad de emigrar, mencionando la devastación por la explosión del puerto de Beirut en 2020.
Un mensaje de esperanza en francés
León XIV respondió en francés, calificando los testimonios de «estrellas luminosas en una noche oscura». Reconoció que los jóvenes heredaron un mundo con heridas profundas, pero les recordó que tienen tiempo para soñar y realizar el bien. Les instó a que la verdadera resistencia al mal es el amor.
Diálogo previo con comunidades religiosas
Antes, en la plaza de los Mártires de Beirut, el Papa presidió un diálogo con dieciocho comunidades religiosas, cristianas y musulmanas. Miles de fieles lo aclamaron bajo la lluvia. León XIV instó a los líderes a ser constructores de paz, enfrentar la intolerancia y superar la violencia en un país profundamente dividido.
Un contexto de crisis persistente
Los representantes religiosos exaltaron la importancia de la convivencia en un país que sufrió una guerra civil entre 1975 y 1990. La situación se ve agravada por una dificultad económica tras el colapso de 2019, los efectos de la explosión en Beirut y la tensión bélica entre Hezbollah e Israel.
Antecedentes: Un país marcado por el éxodo
Desde 2019, el Líbano sufre un colapso económico que agravó la pobreza y aceleró la emigración. La población se redujo a unos 8,5 millones de habitantes. Entre 2012 y 2024, otros 800.000 libaneses, sobre todo jóvenes, se instalaron en el exterior. Existe el temor real de que este fenómeno continúe.
Cierre: La visita como un gesto ante la división
La gira del pontífice ocurre en un escenario de inestabilidad. Su mensaje a los jóvenes y a los líderes religiosos subraya el llamado a la unidad y a la construcción de paz. La repercusión entre los asistentes se reflejó en comentarios sobre que la visita «les devolvió la sonrisa».