Vocero de Goni afirma que voto del PDC no fue instruido por el MAS
Mauricio Balcázar defiende la legitimidad del voto obtenido por el Partido Demócrata Cristiano. El portavoz del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada desmiente que esos sufragios provengan de una instrucción del oficialismo, argumentando que son el resultado del desencanto de la ciudadanía.
Un voto que debe leerse con cuidado
Mauricio Balcázar, vocero del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada, se refirió al proceso electoral del país. Cuestionó las versiones que sugieren que el voto obtenido por el Partido Demócrata Cristiano (PDC) fue dirigido por el Movimiento Al Socialismo (MAS). Frente a estas afirmaciones, Balcázar consideró que «la irrupción del PDC debe analizarse con mayor seriedad». «Debe leerse con mucho cuidado», afirmó, insistiendo en que el voto que recibió es plenamente legítimo.
El origen del apoyo al PDC
Balcázar sentenció que «el votante no es tonto, se ha expresado por algo diferente». Agregó que no se trata de un voto masista, sino que, en su mayoría, proviene de ciudadanos «decepcionados del MAS». Por ello, advirtió que «no se puede ponerle trabas a ese sector del electorado».
Un resultado que cambia el mapa electoral
El contexto se enmarca en unos resultados sorpresivos en la primera vuelta y una nueva campaña para el balotaje entre Rodrigo Paz y Jorge “Tuto” Quiroga. La fuerza del PDC, liderada por Rodrigo Paz y Edmard Lara, ganó en departamentos donde históricamente el MAS había sido mayoría.
Un electorado en busca de alternativas
El proceso electoral está marcado por el surgimiento de nuevas opciones políticas que han logrado captar el viento en contra del oficialismo. El PDC se presenta como una alternativa que ha conseguido capitalizar el descontento de un sector de la población hacia el partido gobernante.
La legitimidad del voto como eje central
La discusión pública se centra en validar los resultados inesperados de la primera vuelta. La defensa de la legitimidad del voto al PDC busca normalizar su irrupción como una expresión democrática válida y no como un fenómeno manipulado, con implicaciones directas para la contienda final.