Camacho reasume como gobernador de Santa Cruz y auditará a Aguilera
La primera medida será una auditoría exhaustiva a la gestión interina de Mario Aguilera. El retorno del gobernador electo a suelo cruceño reactiva sus funciones de forma automática, sin necesidad de trámites formales, según confirman desde su partido y la Asamblea Legislativa Departamental.
Un retorno automático y una auditoría anunciada
Tras su liberación, Luis Fernando Camacho reasume automáticamente como gobernador de Santa Cruz. Efraín Suárez, vicepresidente de Creemos, confirmó que «la auditoría se tiene que hacer sí o sí» como primera acción para marcar un corte de gestión con la administración de Mario Aguilera, a quien acusan de haber actuado «bajo línea del Movimiento Al Socialismo (MAS)».
El mecanismo de la reasunción
Desde la Asamblea Legislativa Departamental (ALD), su presidente Antonio Talamás y el exsecretario José Luis Terrazas coincidieron en que no es necesaria ninguna sesión o resolución para que Camacho retome el cargo. Terrazas puntualizó que «ante la presencia física de Camacho en el departamento, vuelve automáticamente a asumir funciones».
Reacciones y movimientos en la Gobernación
Mientras el MAS afirma que el retorno «no genera preocupación», pero cuestiona la anterior gestión de Camacho, en el entorno de Aguilera ya se producen las primeras renuncias. El secretario de Desarrollo Económico, Luis Fernando Menacho, presentó su «renuncia irrevocable», y otros secretarios y directores han entregado ya sus cartas de dimisión.
Una suplencia que generó ruptura
Mario Aguilera asumió como gobernador interino en 2023 tras una suspensión temporal de Camacho dictada por una sentencia constitucional. Esta designación generó tensiones y rompió la relación política entre ambos, con acusaciones de que Aguilera pactó con el oficialismo e inició procesos contra la gestión anterior.
Se anticipa un reordenamiento total
El retorno del gobernador electo implica un reordenamiento completo de la administración departamental. El proceso de auditoría a la gestión interina se presenta como un paso ineludible que marcará el inicio de la nueva etapa bajo el mando de Camacho.