Brasil amenaza con contramedidas económicas a aranceles de EE.UU.
El Gobierno de Lula autoriza evaluar represalias comerciales. La medida responde a los aranceles del 50% impuestos por Trump. Ocurre en medio de la tensión por el arresto domiciliario de Bolsonaro.
Un análisis de 30 días para la reciprocidad
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva autorizó este jueves el inicio de consultas por parte de la Cámara de Comercio Exterior (CAMEX). La CAMEX tiene hasta 30 días para realizar un análisis y determinar si las medidas de EE.UU. encajan dentro de la Ley de Reciprocidad. Si el análisis es positivo, se sugerirán contramedidas en bienes, servicios o propiedad intelectual.
Un canal diplomático que permanece abierto
Fuentes gubernamentales aclararon que, pese a la medida, el canal diplomático permanece abierto para negociar el arancel que entró en vigor el pasado 6 de agosto. Hasta el momento, los intentos del Gobierno brasileño por establecer un diálogo con la Administración de Trump no han tenido éxito.
Un enfrentamiento con trasfondo político
La tensión comercial se enmarca en el enfrentamiento por la prisión domiciliaria de Jair Bolsonaro. Donald Trump alegó motivos políticos para imponer el arancel, como una supuesta persecución judicial contra el expresidente, quien enfrenta un juicio por golpismo.
De la OMC a los tribunales estadounidenses
Brasil ya había iniciado acciones previas ante la medida. Anteriormente, Brasil inició un proceso de consultas en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y contrató un estudio de abogados en Estados Unidos para defender sus intereses comerciales.
Un pulso comercial con raíces políticas
El conflicto surge de la decisión unilateral de EE.UU. de imponer aranceles, lo que Brasil considera una restricción a sus exportaciones. Esto activa un mecanismo de reciprocidad reglamentado en julio, diseñado específicamente para responder a barreras unilaterales de socios comerciales.
El resultado definirá la relación comercial bilateral
La evolución de este conflicto dependerá del resultado del análisis de la CAMEX y de la posibilidad de una negociación diplomática. Las posibles contramedidas brasileñas podrían impactar en el flujo de bienes, servicios y propiedad intelectual entre ambas naciones.