Gobierno de Trump propone limitar visas de estudiantes y periodistas extranjeros
Reduciría la visa de corresponsales de 5 años a 240 días y limitaría la estadía de estudiantes a un máximo de 4 años. La medida, presentada este jueves, busca un control más riguroso de estas visas según el Departamento de Seguridad Nacional.
Un giro en la política migratoria
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció una nueva normativa que modifica el sistema vigente desde 1978. La propuesta «limitaría el tiempo que ciertos titulares de visas, incluidos los estudiantes extranjeros, pueden permanecer en los Estados Unidos, frenando así el abuso de la visa». Estará abierta a comentarios públicos durante 30 días antes de seguir su curso.
Impacto en estudiantes y periodistas
Para los estudiantes, se cambiaría el actual sistema de «duración del estatus» por un período máximo de 4 años. Los periodistas con visa I verían su período de admisión inicial reducido a 240 días. Ambos grupos deberán solicitar extensiones a los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) para permanecer más tiempo, sujetos a evaluaciones periódicas.
La justificación de la administración
El gobierno de Trump argumenta que «durante demasiado tiempo, las administraciones pasadas han permitido que los estudiantes extranjeros y otros titulares de visas permanezcan en los Estados Unidos prácticamente indefinidamente». Considera que este hecho «plantea riesgos para la seguridad, ha costado una cantidad inmensa de dólares de los contribuyentes y perjudica a los ciudadanos estadounidenses».
Un sistema que data de 1978
Desde 1978, los estudiantes extranjeros han sido admitidos en los Estados Unidos por un período no especificado conocido como «duración del estatus», permitiéndoles permanecer mientras duren sus estudios sin exámenes adicionales. La nueva regla propuesta busca poner fin a lo que el gobierno actual denomina abuso del sistema.
Preocupación en el sector académico
Organizaciones académicas ya han expresado su descontento. Miriam Feldblum, de la Alianza de Presidentes, afirmó que «los estudiantes internacionales merecen la garantía de que su período de admisión a Estados Unidos se ajuste a los requisitos de sus programas académicos». Fanta Aw, de la Asociación de Educadores Internacionales, advirtió que la norma actuará como «un elemento disuasorio adicional para los estudiantes internacionales que eligen estudiar en Estados Unidos».