YPFB admite déficit de 300 millones de dólares para comprar diésel
La estatal petrolera no puede cubrir la demanda actual por falta de fondos asignados. Transportistas y agroindustria enfrentan desabastecimiento crítico, con filas de hasta tres días en estaciones de servicio. El presidente de YPFB atribuye el problema a limitaciones presupuestarias del Ministerio de Economía.
«Despachamos al 100%, pero el 100% ya no alcanza»
Armin Dorgathen, presidente de YPFB, confirmó que el faltante acumulado en el primer semestre asciende a 300 millones de dólares. «Necesitaríamos 63 millones semanales, pero solo recibimos 40 o 55», detalló. La sobredemanda y el acopio ilegal agravan la crisis, especialmente en Santa Cruz, Cochabamba y La Paz.
Transportistas atrapados en la espera
Choferes como Wilfredo Fernández (Trans Copacabana) pasan más de 12 horas en fila. «En Cochabamba es peor, y en La Paz hay que esperar dos días», relató. Luis Moreira, de Transamérica, añadió que la temporada alta de viajes empeora la situación, obligando a reducir frecuencias o cancelar salidas.
Alerta en el campo: cosechas en riesgo
Jaime Hernández, de ANAPO, advirtió que 800.000 hectáreas de cultivos de invierno (sorgo, trigo, maíz) podrían verse afectadas. «Sin diésel, la siembra de soya en 400.000 hectáreas también peligra», subrayó. YPFB prioriza a cañeros y soyeros con contratos, pero reconoce dificultades para llegar a pequeños productores.
Un problema que viene de lejos
La escasez de diésel se arrastra desde 2024, pero se intensificó en junio de 2025 por la caída en asignaciones presupuestarias. La importación de crudo tarda siete días, frente a combustibles refinados, lo que profundiza los retrasos. El Banco Central y el Ministerio de Economía controlan los fondos disponibles.
Filas que no cesan
La crisis impacta directamente en el costo de transporte, precios de alimentos y operatividad del sector productivo. Mientras YPFB espera más recursos, las estaciones de servicio operan con el 60-70% de lo necesario, según datos oficiales. La solución dependerá de mayores asignaciones fiscales y control del mercado ilegal.