Colombia elige presidente entre un clima de tensión y amenazas
Más de 120.000 policías custodiarán este domingo el balotaje presidencial en Colombia, en un ambiente de amenazas y posible desinformación, según informó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez. Los colombianos eligen al sucesor de Gustavo Petro entre el oficialista Iván Cepeda y el populista de derecha Abelardo De la Espriella, tras una campaña marcada por la polarización y acusaciones de fraude sin pruebas.
Dispositivo de seguridad ante posibles disturbios
El Gobierno desplegará más de 120.000 policías en todo el país, de los cuales más de 20.000 estarán en Bogotá. El ministro de Defensa advirtió que “la probabilidad de disturbios violentos o actos de vandalismo podría llegar a existir” alentados por simpatizantes radicales, no por las campañas. La Policía identificó 49 puntos y 13 ciudades con especial riesgo de violencia.
Amenazas y ataque armado a testigos electorales
La campaña de Abelardo De la Espriella denunció un ataque armado contra tres testigos electorales en Viotá (Cundinamarca), ocurrido el jueves. Según el coordinador de campaña, el equipo recibía amenazas desde hace más de veinte días. El ministro Sánchez pidió prudencia: “Permanezcan en sus casas tranquilos”.
Observación internacional y lucha contra la desinformación
El Consejo Nacional Electoral (CNE) instaló la mayor misión de observación internacional en la historia de Colombia, con cerca de 1.500 delegados de países como España, Estados Unidos y organismos como la OEA y la UE. La Policía mantendrá monitoreo constante de redes sociales para enfrentar la desinformación, que “alimenta la paranoia colectiva y el odio”, según el ministro.
Antecedentes: campaña polarizada y acusaciones de fraude
En la primera vuelta del 31 de mayo, De la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos (43,78%) e Iván Cepeda 9,7 millones (40,98%). El presidente Gustavo Petro denunció un supuesto fraude sin pruebas y demoró en reconocer los resultados, lo que genera temor a protestas si se impone De la Espriella.
Cierre: un balotaje bajo vigilancia extrema
Las implicaciones de esta jornada electoral apuntan a una posible inestabilidad social si el ganador no es aceptado por los sectores más radicales. La combinación de amenazas, desinformación y un dispositivo policial masivo marcan una de las elecciones más vigiladas de la historia reciente de Colombia.