Evo Morales repite violencia para tomar el poder, según expertos
Facciones evistas provocaron bloqueos y conflictos desde 2025 hasta la fecha. Las protestas incluyen armas de fuego, explosivos y ataques contra la policía en La Paz, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz.
Paralelismo con 2025 y el mismo mapa de conflictos
El especialista Huáscar Pacheco señala que existe una relación directa entre las protestas de 2025 y 2026: los actores y las fechas coinciden. En Llallagua (Potosí), tres policías fueron asesinados con disparos en junio de 2025. Otro agente murió en Confital (Cochabamba) y un civil falleció por explosivos. El puente Khora fue escenario de violentos enfrentamientos con decenas de heridos y una ambulancia quemada.
Armas y amenazas en San Julián
El 6 de junio de 2026, cuatro policías resultaron heridos de bala en San Julián (Santa Cruz) durante un operativo de desbloqueo. Comunarios retuvieron a un militar horas después. El diputado Carlos Alarcón (Unidad) afirma que Morales aplica el mismo esquema usado contra el expresidente Carlos Mesa en 2005: generar violencia mediante bloqueos para forzar la renuncia del Gobierno.
Estrategia de ‘zona gris’ e injerencia política
El profesor R. Evan Ellis (Instituto de Estudios Estratégicos de EE.UU.) advierte que las protestas alcanzaron niveles de operaciones de “zona gris”, con dinámica y armas como armas de fuego y emboscadas. El gobernador de Oruro, Édgar Sánchez, asegura que hay “evidente injerencia política” de Evo Morales en la movilización.
Antecedentes: violencia en 2025 por la habilitación electoral de Morales
En junio de 2025, cinco personas murieron en conflictos impulsados por sectores afines a Evo Morales. Las protestas buscaban su habilitación como candidato presidencial pese a los límites constitucionales. El entonces Gobierno de Luis Arce denunció que los bloqueadores estaban armados, misma denuncia que repite el actual Gobierno de Rodrigo Paz.
Implicaciones: presión y violencia como vía hacia el poder
Los bloqueos buscan forzar la salida anticipada de Rodrigo Paz, elegido en noviembre de 2025. Carlos Alarcón describe a Morales como “director de orquesta” que busca un barniz de legalidad en las urnas tras la presión. El objetivo declarado de los movilizados es retomar el poder, mientras el Gobierno enfrenta las movilizaciones más largas desde la democracia.