La Serranía de Eva Eva se consolida como área protegida en Bolivia
La Ley Municipal Autonómica N.º 186/2026 crea el Área de Conservación y Protección de Recursos Hídricos Serranía de Eva Eva. La norma se promulgó el 18 de abril de 2026 en el municipio de Palos Blancos, provincia Sud Yungas del departamento de La Paz. El área resguarda 9.719 hectáreas de bosque húmedo y fuentes de agua.
Un escudo legal nacido de la crisis hídrica
Las sequías de 2022 y 2023 aceleraron las discusiones para blindar las nacientes hídricas. La ley municipal crea el área protegida y establece en su artículo 13 que el pueblo indígena mosetén participará directamente en la gestión y toma de decisiones, respetando sus normas y procedimientos propios. Shirley Argandoña, concejal de Palos Blancos y representante del Pueblo Indígena Mosetén, afirmó que el pueblo nativo fue el impulsor principal de la reserva.
Actores y mecanismo de conservación
El proceso comenzó con el trabajo de la Fundación Natura Bolivia a través de los Acuerdos Recíprocos por Agua (ARA). Efraín Flores, gestor municipal de la fundación, explicó que la serranía funciona como un cordón vital que abastece a todo el sector. Michael Kohman, hidrogeólogo de la fundación, destacó que el agua de las fuentes es de buena calidad y que la geología local favorece el surgimiento natural de numerosos ojos de agua.
Refugio de biodiversidad y comunidades indígenas
El área protege territorios de comunidades indígenas mosetenes como Villa Concepción, Eva Eva, Flor de Mayo, Ñejtomsi, Bajo San José y Central San José. Aideé Vargas, coordinadora de biodiversidad de Fundación Natura Bolivia, detalló que mediante cámaras trampa y monitoreo acústico se identificaron especies como el jaguar, el zorro de orejas cortas, la pacarana y el oso hormiguero, cuya presencia demuestra que Eva Eva conserva bosques continuos y saludables. La fundación impulsa un programa de monitoreo comunitario para incorporar a los habitantes en el cuidado del territorio.
El origen del agua según el pueblo mosetén
Giovanna Rada, cacique de la comunidad Eva Eva, relató una leyenda en la que un grupo de personas encontró huevos de un ave gigantesca. Quienes los comieron fueron castigados y, por vergüenza, se convirtieron en viento. Según la tradición, los caminos que abrieron en la espesura se transformaron en ríos y quebradas que hoy abastecen al Alto Beni. Rada manifestó que proteger Eva Eva es resguardar el origen de sus ríos.
Implicaciones de la nueva área protegida
La creación del área protegida responde a la necesidad de defender el territorio frente al avance de la frontera agrícola y garantizar la regulación hídrica para comunidades y sistemas agrícolas dedicados a la producción de papaya, palta y cítricos. La ley otorga al pueblo mosetén un rol activo en la gestión, combinando saberes ancestrales y mecanismos legales para la conservación permanente de los recursos hídricos y la biodiversidad.