Detenidos tres menores por el asesinato de un taxista en Viacha
Un juez ordenó 45 días de detención preventiva para tres adolescentes acusados del asesinato del taxista Johnny Alejo en Viacha. Los menores, de entre 16 y 17 años, fueron imputados por el presunto delito de asesinato tras el hallazgo del cuerpo del conductor.
Medida cautelar y traslado a centro de reintegración
El fiscal Favio Maldonado informó que el juez de la Niñez y Adolescencia determinó la detención preventiva por 45 días en el Centro de Reintegración Social para Adolescentes Varones de La Paz. La medida busca garantizar el desarrollo de las investigaciones, según lo establecido en el Código Niño, Niña y Adolescente.
Detalles del crimen según la investigación
Las cámaras de seguridad registraron que la víctima recogió a los tres jóvenes en la plaza principal de Viacha. El Ministerio Público sostiene que el conductor fue atacado con siete puñaladas cerca de una unidad educativa con el objetivo de apoderarse de su vehículo. Los sospechosos intentaron introducir el cuerpo en el maletero, pero la presencia de un tanque de gas lo impidió, por lo que huyeron.
Intento de linchamiento por parte de la multitud
Tras la captura de los adolescentes, una multitud ingresó a la Estación Policial Integral (EPI), sacó a los acusados de las celdas y los arrastró hasta la plaza Mariscal José Ballivián. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron a los menores golpeados e insultados mientras cientos de personas exigían castigo por el asesinato del taxista Johnny Alejo, de 33 años.
Antecedentes del caso
El cuerpo del taxista, afiliado al sindicato Radio Taxi Transviacha, fue hallado la mañana del sábado en inmediaciones del río Palina, en el municipio de Viacha. Los tres adolescentes estuvieron a punto de ser linchados el sábado en la misma plaza de la localidad.
Implicaciones de la resolución judicial
La detención preventiva de los menores busca contener la tensión social generada por el crimen y evitar nuevos intentos de justicia por mano propia. El caso refleja la fragilidad del orden público en Viacha tras el asesinato del conductor.