Lula acusa a Estados Unidos de tratar a Brasil como niños
Lula da Silva rechaza la clasificación de dos bandas como terroristas por parte de Washington y defiende la soberanía brasileña.
Lula estalla contra Trump por clasificar a bandas como terroristas
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este viernes a Estados Unidos que su gobierno no acepta ser tratado como ‘niños’ ni como una ‘republiquita’. Lula pronunció estas palabras durante la inauguración de una planta de fertilizantes en Laranjeiras, después de que el gobierno de Donald Trump clasificara como terroristas al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC).
Ataque directo a Flávio Bolsonaro
El mandatario afirmó que su rival en las elecciones, Flávio Bolsonaro, ‘no tiene vergüenza de traicionar a la patria’ al pedir la intervención de Estados Unidos. La decisión de Washington se produjo tras la visita de Bolsonaro a la Casa Blanca, donde fue recibido por Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Brasil defiende sus propias leyes y rechaza medidas unilaterales
Lula reconoció que el PCC y el CV ‘son terroristas’ para quienes viven en la periferia, pero recalcó que Brasil los combate con sus leyes y cuerpos de seguridad. El presidente acepta colaboración extranjera, pero retó a Trump a extraditar a los cabecillas de bandas que viven en Miami.
Comunicado oficial contra la injerencia
El gobierno brasileño divulgó un comunicado en el que advierte que no acepta medidas arbitrarias que ataquen su soberanía. La nota señala que la clasificación de Trump puede debilitar la lucha contra los delincuentes y afectar al sistema financiero y al sistema de pagos PIX, criticado por Washington.
Antecedentes: visita y clasificación desde Washington
Estados Unidos decidió calificar como terroristas al CV y al PCC este jueves, tras la reunión de Flávio Bolsonaro con Donald Trump y Marco Rubio en la Casa Blanca.
Implicaciones de la tensión diplomática
La decisión unilateral de Estados Unidos genera un conflicto diplomático con Brasil. Lula insiste en que la soberanía nacional no es negociable y rechaza cualquier injerencia externa en la lucha contra la delincuencia.