Un estudio advierte del «shock chino 2.0» a la economía alemana
La debilidad del crecimiento alemán se debe a la presión de la industria china, según un estudio del Centre for European Reform. Los economistas Sander Tordoir y Brad Setser sostienen que China domina mercados clave y puede desplazar a competidores europeos.
Las causas del declive industrial alemán
El estudio titulado «China shock 2.0, el coste de la complacencia alemana» sitúa la causa de la debilidad alemana en la presión de la industria china, que se vuelve dominante en mercados como chips, robótica, baterías y coches eléctricos. Los autores advierten de que las empresas europeas pueden perder cuota de mercado en Europa y en el mundo.
Consecuencias visibles en las exportaciones
Las exportaciones chinas han crecido más que el comercio mundial, mientras que Alemania registra descensos desde 2023. El estudio señala que esto impacta en el valor añadido industrial y el empleo. Como ejemplo citan la industria solar alemana, que apenas existe.
Propuestas de protección frente a China
Tordoir y Setser abogan por aranceles más elevados, preferencia por productos europeos y requisitos más estrictos para empresas chinas en Europa. También plantean normas sobre empresas mixtas siguiendo el modelo chino.
La cautela del Gobierno alemán
Alemania ha reaccionado con cautela por sus vínculos económicos con Pekín y el temor a represalias. La ministra de Economía, Katherina Reiche (CDU), viaja a China con una delegación empresarial. Francia, España, Italia, Países Bajos y Lituania reclaman más firmeza, pero Alemania no se sumó. El canciller Friedrich März (CDU) pidió un acuerdo comercial con Pekín, rechazado por Bruselas.
Antecedentes: el debate interno sobre la crisis alemana
En el debate económico alemán se señalan los elevados costes, la falta de innovación y los problemas estructurales. El presidente del instituto Ifo, Clemens Fuest, reclama cambios profundos para estimular la inversión. El nuevo estudio cuestiona esta visión y pone el foco en China.
Implicaciones del «shock chino 2.0»
El estudio advierte de que las relaciones de poder industrial pueden cambiar rápido, con graves consecuencias para centros industriales tradicionales. La política económica china, con apoyo estatal y control de materias primas, proporciona ventajas a sus empresas. Alemania se enfrenta a una disyuntiva entre proteger su industria y mantener sus lazos comerciales con Pekín.