Brasil eleva el techo de ingresos para microemprendedores
El Congreso de Brasil estudia elevar el límite de ingresos anuales para el régimen MEI de R$81.000 a R$145.000. La medida permitiría contratar a dos trabajadores, pero el Ministerio de Hacienda estima un coste fiscal de R$50.000 millones anuales.
Los cambios en el régimen MEI
Brasil debate un proyecto de ley para modificar el régimen simplificado de impuestos y beneficios para microemprendedores individuales, conocido como MEI. El Senado aprobó un nuevo techo de R$130.000, unos 26.000 USD. La Cámara de Diputados propuso elevarlo a R$145.000, unos 29.000 USD, con ajuste anual por inflación. El texto también permitiría a cada microemprendedor contratar a dos trabajadores, en lugar de uno.
El coste fiscal estimado
El Ministerio de Hacienda calcula que las reglas más flexibles costarían cerca de R$50.000 millones, unos 10.000 millones de USD, al año en ingresos perdidos. El Gobierno calificó de inconstitucional la versión de la Cámara que incluye el ajuste automático por inflación. El Ejecutivo busca negociar un aumento menor y una implantación gradual.
Actores implicados y repercusiones
El régimen MEI es un pilar de la economía formal brasileña. Millones de personas, desde peluqueros a repartidores, lo usan para pagar menos impuestos y obtener prestaciones básicas. El techo congelado desde 2018 ha expulsado del régimen a quienes superaron el límite por la subida de precios. Los partidarios defienden que un límite más alto permite a las pequeñas empresas crecer sin perder las reglas simplificadas. Los críticos advierten que podría erosionar la base impositiva y tentar a grandes empresas a camuflarse como microempresas.
Antecedentes de la propuesta
El proyecto de ley se ha enredado con el debate sobre la semana laboral de seis días, lo que ha ralentizado su tramitación. El techo de ingresos para acogerse al MEI era de R$81.000 anuales, unos 16.000 USD, sin cambios desde 2018.
Implicaciones de la decisión
La cifra final decidirá el equilibrio entre ampliar un régimen popular para pequeños negocios y no tensar las cuentas públicas. El resultado servirá como prueba de hasta dónde puede Brasil flexibilizar su régimen de microemprendedores sin poner en riesgo su presupuesto.