Samsung evita una huelga histórica con un bono millonario por la IA
El acuerdo salarial, aprobado por el 73,7% de los votantes, incluye un bono especial ligado a las ganancias de la inteligencia artificial y despeja el riesgo de un paro de 18 días en la división de chips de Samsung en Corea del Sur.
Un pacto que reparte las ganancias de la IA
El acuerdo contempla una bonificación especial para la división de semiconductores (DS) equivalente al 10,5% del desempeño empresarial y sin límite máximo de pago. Esta bonificación se pagará íntegramente en acciones propias de Samsung tras impuestos y tendrá una vigencia de diez años. Los empleados de DS podrían recibir este año entre 140.000 y 400.000 dólares en primas.
El temor a las pérdidas millonarias
La huelga de 18 días, que habría sido la mayor en la historia de Samsung, estuvo a punto de comenzar la semana pasada. Se estimaban pérdidas de 17.340 millones de euros para la firma, que representa el 12,5% del PIB de Corea del Sur. El Gobierno surcoreano actuó como mediador ante el riesgo para la economía nacional y el suministro global de chips.
Divisiones internas en el sindicato
El acuerdo fue aprobado con un 73,7% de votos a favor, pero mostró divisiones. El sindicato mayoritario, con fuerte presencia en semiconductores, apoyó el pacto con un 80,6% de votos favorables, mientras que otra unión registró solo un 21,1% de apoyo. Además, el sindicato Donghaeng, que representa a la división de móviles y electrodomésticos (DX), solicitó medidas cautelares para suspender la votación por sentirse excluido.
El auge de la IA como detonante
La disputa salarial escaló en abril, cuando entre 34.000 y 39.000 empleados se manifestaron frente a la sede de la compañía. El conflicto avivó el debate sobre cómo distribuir las ganancias de la IA, que han impulsado el negocio de chips de memoria de alto ancho de banda de Samsung, crucial para los centros de datos.
Implicaciones de un acuerdo histórico
El pacto vincula las bonificaciones al rendimiento de la división de chips hasta 2035 y establece un precedente en la distribución de los beneficios generados por la inteligencia artificial. Persisten tensiones con el sindicato de la división DX, que recibirá bonificaciones mucho menores, y el desafío en los tribunales al voto podría generar nuevas disputas.