El INE revela que 2,8 millones de mujeres son madres en Bolivia
2,8 millones de mujeres son madres en Bolivia, según datos del INE difundidos este 26 de mayo de 2026. La cifra representa el 67,5% de las mujeres de 15 años o más en el país. El informe se publica en la víspera del Día de la Madre, que se celebra el 27 de mayo.
Maternidad adolescente y brechas generacionales
El 7,4% de las adolescentes entre 15 y 19 años ya son madres. En el grupo de 20 a 24 años, el porcentaje asciende al 33,9%. Las adolescentes madres tienen un promedio de 1,2 hijos, mientras que las mujeres de 60 años o más alcanzan una media de cinco hijos. Este contraste refleja cambios demográficos entre generaciones.
Perfil civil y educativo de las madres
En cuanto al estado civil, el 41,3% de las madres están casadas, el 25,7% vive en concubinato, el 16,7% son separadas, divorciadas o viudas, y el 16,2% se declaran solteras. En educación, el 37,9% de las madres de 19 años o más completó la secundaria y el 26,9% alcanzó educación superior. No obstante, entre las madres mayores de 60 años, el 27,1% carece de instrucción formal.
Precariedad laboral y doble carga
La tasa de participación económica de las madres es del 70,5%. Sin embargo, entre el 83% y el 86% de las mujeres ocupadas trabajan en la informalidad, sin seguro de salud, aportes jubilatorios ni estabilidad laboral. El Día de la Madre encuentra a las bolivianas entre el reconocimiento simbólico y una realidad de doble carga: sostener a sus familias y asumir el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado.
Cambios demográficos entre generaciones
El informe del INE refleja una maternidad que se inicia a edades tempranas en Bolivia, aunque con trayectorias distintas según la generación. El promedio de hijos varía significativamente: 1,2 hijos en madres adolescentes frente a cinco hijos en mujeres de 60 años o más, lo que evidencia transformaciones sociales y demográficas.
Implicaciones de la maternidad en Bolivia
Los datos del INE muestran una maternidad mayoritaria y temprana que convive con avances educativos y una fuerte inserción laboral. No obstante, la alta informalidad y la desigualdad generacional marcan la realidad de las madres bolivianas, que enfrentan la precariedad laboral y la doble jornada de trabajo productivo y doméstico.