Rusia amenaza con ataques sistemáticos a Kiev
Moscú advierte de ataques «consistentes y sistemáticos» contra la capital ucraniana, según texto del periodista Jonathan Beale. La amenaza incluye la advertencia a ciudadanos extranjeros y personal diplomático de abandonar Kiev «lo antes posible».
Justificación del Kremlin por un incidente concreto
El Kremlin vincula estas amenazas a un ataque ucraniano en Starobilsk, en la provincia de Lugansk, donde Moscú acusa a Ucrania de matar a 21 estudiantes. Ucrania insiste en que alcanzó una instalación militar en territorio ocupado por Rusia. El Kremlin presenta el incidente como «una razón legítima para la represalia».
Análisis de la estrategia rusa
Andrii Kovalenko, del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, señala otras causas para las amenazas: «la falta de resultados estratégicos en el frente«, la intención de ejercer «presión psicológica sobre Ucraniaun intento de desviar la atención de los ataques ucranianos de largo alcance» contra territorio ruso. Ivan Stupak, analista militar, opina que la retórica indica que Moscú «tiene problemas con la economía y la sociedad rusa», generando «presión para la venganza».
Contexto bélico y capacidades militares
El Institute for the Study of War con sede en Washington evalúa que «el carácter de la guerra se está inclinando a favor de las fuerzas ucranianas, al menos por ahora«. Las bajas rusas superan sus cifras de reclutamiento mensual desde hace cinco meses. Nigel Gould-Davies, del International Institute of Strategic Studies, afirma que Rusia «enfrenta crecientes limitaciones industriales y de mano de obra».
Reacción ucraniana y capacidad defensiva
Kiev se recupera del ataque ruso del fin de semana, con casi 600 drones y 90 misiles, incluido un misil hipersónico Oreshnik. Volodymyr Zelensky renovó sus peticiones de más sistemas de defensa aérea. Yurii Inhat, portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, afirma que el problema principal es «el número limitado de misiles interceptores disponibles«. Los Patriots estadounidenses son el único arma efectiva contra misiles balísticos rusos, pero escasean.