El río Mapocho renace tras 12 años de saneamiento en Santiago
Un millar de personas corre por la ribera del río Mapocho en Santiago de Chile, un hecho impensable años atrás por la contaminación. El río recibió el 97% de los residuos de la capital durante décadas. Un proyecto público-privado de 12 años, concluido en 2010, permitió su descontaminación.
Obra de saneamiento y economía circular
La descontaminación implicó la construcción de un túnel de 28 km para canalizar aguas servidas a plantas de tratamiento llamadas biofactorías. El agua tratada se devuelve al cauce y sirve para regar cultivos sin riesgo de tifus o hepatitis. Cristian Schwerter, director de planificación de Aguas Andinas, explica que usan residuos para producir gas y los lodos como fertilizantes. La ONU premió a Aguas Andinas en la cumbre climática COP-24 en 2018 por este modelo.
Vuelta de la vida al río
Unas 80 especies, entre endémicas, nativas y exóticas, habitan en torno al río. Destaca el bagrecito, un pez que solo sobrevive en aguas limpias. La bióloga Natalia Sandoval afirma que tener un pez nativo indica que el ecosistema está en buenas condiciones. Joaquín Moure, de la Fundación Mapocho Vivo, celebra que el río sea seguro para esta especie.
Problemas de administración territorial
Aunque el río fue declarado en enero Humedal urbano para protegerlo, hay basura en algunos tramos. Margarita Jaar, arquitecta de la Universidad Diego Portales, advierte que al pasar por 16 comunas su administración es fragmentada, lo que complica la protección.
Implicaciones del renacimiento del Mapocho
La recuperación forma parte de una transformación más amplia de Santiago, con una ciclovía de 42 km y parques ribereños. Eulogio Cancino, de 58 años, afirma que para Santiago es un orgullo recuperar algo que estaba muy perdido. El río renace como espacio seguro para la naturaleza y las personas.