La debilidad de Paz amenaza las reformas estructurales en Bolivia
La debilidad del gobierno de Rodrigo Paz pone en riesgo las reformas estructurales que necesita el país, según el director de Fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez. El presidente enfrenta movilizaciones que piden su renuncia tras seis meses en el cargo.
Un gobierno débil ante una agenda ambiciosa
Juan Carlos Núñez, director de Fundación Jubileo, afirma que la debilidad del Ejecutivo puede poner en riesgo las reformas estructurales. Señala que los conflictos son como las olas del mar: llegan, golpean y retornan. “Creo que estamos viviendo nomás un proceso de transición a algo que luego se definirá”, declaró a la ANF. El analista plantea la disyuntiva de si el gobierno de Paz será de “transición” o el inicio de un “nuevo ciclo”.
Movilizaciones y crisis multidimensional
Las movilizaciones en el país, entre marchas y bloqueos, datan de hace tres semanas. Esta semana los sectores campesinos anunciaron que continuarán con las medidas de presión exigiendo la renuncia del presidente Paz. El país enfrenta una crisis multidimensional: política, económica, institucional y de gobernanza. “Se ha desestructurado lo poco que se tenía de Estado”, afirma Núñez.
El legado del MAS y la urgencia del cambio
Núñez señala que el modelo económico que dejó el MAS no ha sido abordado, pese a ser un tema estructural. Durante 20 años, los gobiernos del Movimiento al Socialismo sometieron la economía a un estatismo, lo que “ha sido verdaderamente un fracaso”. Los jóvenes no tienen alternativas laborales y están sujetos al subempleo y la pérdida del valor adquisitivo.
Desinstitucionalización y corrupción
El director de Jubileo observa que no se avanza en la institucionalización de entidades como YPFB, la Contraloría General del Estado y el Banco Central de Bolivia. “Estas cosas muestran la fragilidad en la que hemos vivido”. La desinstitucionalización es “galopante”, lo que hace al país presa fácil de la corrupción y de intereses foráneos e ilegales.
Geopolítica y bloqueos en El Alto
Núñez afirma que “la ciudad de El Alto está secuestrada por situaciones de violencia y grupos foráneos”. Señala una tendencia geopolítica con influencia en el país, relacionada con el pensamiento de los “progresistas” organizados en el Grupo de Puebla.
Implicaciones de la crisis de gobernabilidad
Bolivia está en la lógica de que “el más fuerte, el más violento, el que golpea más fuerte la mesa, es el que manda”. No hay fuentes de financiamiento, la credibilidad para inversiones es baja y no hay divisas. El país nuevamente está en el “círculo perverso de la subvención y el contrabando” de combustible, mientras el gobierno eliminó la subvención sin nivelar los precios internacionales.