Dos griegos finalistas al premio de inventor europeo 2026
Dos candidaturas griegas son finalistas en la categoría ‘Industria’ del European Inventor Award. El anuncio se produce el 25 de mayo de 2026. La ceremonia de entrega se celebrará el 2 de julio en Berlín.
Dos finalistas griegos en la categoría Industria
El European Inventor Award es un concurso anual de la Oficina Europea de Patentes (EPO). Reconoce a inventores con patentes que impactan en la economía y la sociedad. Por primera vez, dos finalistas griegos coinciden en la misma categoría: el investigador Evangelos Eleftheriou y la biotecnóloga Angeliki Triantafyllou. La votación pública para el ‘Popular Prize’ sigue en marcha.
Evangelos Eleftheriou y el almacenamiento de datos
Eleftheriou es finalista por tecnologías que mejoran el almacenamiento y procesamiento de datos digitales. Su trabajo incluye el ‘in-memory computing’, que reduce el consumo de energía en aplicaciones de inteligencia artificial. Nacido en Grecia, estudió en Canadá y desarrolló su carrera en IBM Research en Zúrich. Las infraestructuras de datos consumen cerca del 1,5% de la electricidad mundial, según datos de la Comisión Europea.
Angeliki Triantafyllou y la leche de avena
Triantafyllou compite por el desarrollo de un método enzimático que mejora las bebidas de avena. Su innovación, desarrollada en la empresa sueca Oatly, aumentó la solubilidad de la proteína sin alterar su estructura. Esto permitió que las leches vegetales pasaran de ser un producto de nicho a un mercado generalista mundial. Destacó la importancia de registrar la patente para competir con multinacionales.
Científicos griegos en el extranjero
Ambos finalistas iniciaron su carrera en Grecia. Han desarrollado su actividad investigadora en el extranjero, en Suiza y Suecia. Sus tecnologías influyen en la vida diaria de millones de personas, desde centros de datos hasta productos alimentarios.
Impacto de las candidaturas griegas
Las candidaturas reflejan cómo científicos formados en Grecia contribuyen a la innovación global. Europa trata de reducir su dependencia tecnológica de Estados Unidos y Asia. La presencia de estos dos nombres adquiere un valor simbólico en este contexto.