Un techo de botellas protege a alumnos de prekínder en Santa Cruz
Los 27 alumnos del prekínder de la escuela Tundy pasan clases bajo un techo de botellas en Santa Cruz. La maestra imparte lecciones con una pizarra en el piso. El aula está a medio construir y los padres no pueden financiar su finalización.
Clases a la intemperie por falta de fondos
La maestra Nancy Chávez Negrete da clase a 27 niños del prekínder de la unidad educativa Tundy. No tienen aula y trabajan bajo un techo de botellas de colores que protege del sol pero no del frío. La pizarra está sobre el piso y los pupitres están reparados. “Por la incomodidad que tenemos, es difícil mantener el control sobre ellos”, explica la maestra. La directora encargada, Lucila Arenas, dice que han construido la obra bruta de las paredes “con ayuda de los padres”, pero ya no tienen dinero para el techo.
Dos grupos comparten una sola aula cuando llueve
Cuando llueve, los 27 alumnos del prekínder se unen a los 38 del kínder. Más de 60 estudiantes comparten un aula. Están en esta situación desde principio de año. Antes ocupaban un aula de calamina donde no pasaban de 12 niños. Las autoridades verificaron las condiciones el año pasado, pero “todo quedó en promesa”, según Arenas. El techo de botellas se construyó para un concurso de reciclaje.
Baños insalubres y vidrios rotos en otras escuelas
En el módulo de las unidades educativas Luis Antonio Áñez y Daniel Campos, en el Plan Tres Mil, la orina se estanca en los baños. El mal olor llega a pasillos y aulas. Los lavamanos están dañados y los niños deben arrodillarse para lavarse las manos. El frío entra por ventanas sin vidrios. La presidenta de la junta escolar, Carmen Rosa Bustos, afirma que no han sido escuchados: “Hace dos años que no hacen ningún arreglo”. Los padres realizan mingas para limpiar.
Precariedad en el nivel inicial de Nueva América D
En la unidad educativa Nueva América D, siete cursos de nivel inicial tienen vidrios rotos. Las maestras han colocado cartulinas y cartones en las ventanas para frenar el viento. La directora María Eugenia Ibáñez afirma que este año no ha habido refacciones. Las hamacas de los parques están sueltas y oxidadas. Los padres reclaman “atención de las autoridades para tener un colegio en condiciones”.
Obras prometidas que nunca llegaron
El año pasado las autoridades verificaron las condiciones de la escuela Tundy pero no actuaron. La directora encargada, Lucila Arenas, confía en las nuevas autoridades. “Los padres han aportado de a Bs 10, pero no todos tienen posibilidades de colaborar”, dice. En el módulo del Plan Tres Mil, el alumnado del Daniel Campos fue trasladado tras demoler su escuela para un proyecto gubernamental que no se concretó.
Futuro incierto para la educación en escuelas precarias
Las escuelas de Santa Cruz necesitan mantenimiento urgente. Los padres han agotado sus recursos. La falta de aulas, baños funcionales y protección contra el frío afecta la concentración y la asistencia. Los niños continúan asistiendo a clases en condiciones improvisadas, a la espera de que las autoridades actúen.