Edouard Philippe lidera como favorito para presidir Francia
El ex primer ministro es el único candidato que podría vencer a la ultraderecha en la segunda vuelta, según las encuestas. A un año de las presidenciales francesas, la pregunta es quién evitará una lucha entre extremos.
Un favorito prematuro con rivales en el centro-derecha
Edouard Philippe, de 55 años y líder del partido Horizontes, es la única figura que puede derrotar a un candidato de ultraderecha, ya sea Marine Le Pen o Jordan Bardella. También es el mejor situado para dejar fuera al candidato de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon. Sus seguidores esperan que otros candidatos del centro-derecha, como Gabriel Attal y Bruno Retailleau, reconozcan su ventaja y se retiren para evitar dividir el voto en la primera vuelta.
Philippe se presenta con un eslogan gaullista, Francia Libre. Propone retrasar la edad de jubilación más allá de los 64 años y promulgar una ley de presupuestos equilibrados. Celebrará su primer mitin en París el 5 de julio.
Las incógnitas que amenazan su camino hacia el Elíseo
No hay garantía de que sus rivales se retiren. La izquierda moderada podría unificarse en torno a una figura como Raphael Glucksmann. Además, Philippe afronta una investigación por corrupción durante su etapa como alcalde de El Havre, acusaciones que su equipo niega.
El auge de los extremos, el principal obstáculo
El impulso político en Francia sigue estando en los extremos, especialmente en la ultraderecha. Philippe es visto por sus enemigos como una figura del antiguo poder, un macronista. El 7 de julio se conocerá la sentencia del juicio por fondos europeos del partido de Le Pen, que podría inhabilitarla. Si ella no se presenta, Jordan Bardella sería el candidato; Philippe ve a Le Pen como una rival más dura que Bardella.
Antecedentes: un sistema electoral que castiga la fragmentación
En el sistema electoral francés, demasiados candidatos en la primera vuelta dividen el voto y pueden dejar fuera a todos los de un mismo espectro político para la segunda ronda.
Un año decisivo lleno de imponderables
La ventaja de Philippe es real pero frágil. El sentimiento antielitista y las tensiones sociales juegan a favor de los candidatos de cambio radical. La inexperiencia de Bardella o una posible unión de la izquierda podrían alterar el escenario previsto. La sentencia judicial del 7 de julio será un evento clave para definir la candidatura de la ultraderecha.