Bloqueos en Bolivia generan pérdidas de 90 millones al transporte
Las pérdidas económicas alcanzan los 90 millones de bolivianos en el sector del transporte pesado, según denunció la Cámara Departamental de Transporte (CADETRAN) de La Paz. Los bloqueos de carreteras, que se prolongan desde hace 21 días, también han incrementado el ingreso de contrabando, según alertaron expertos en comercio exterior.
Pérdidas millonarias por 21 días de bloqueos
El presidente de CADETRAN, Álvaro Ayllón, afirmó que el sector pierde 90 millones de bolivianos en tres semanas de conflicto. Añadió que más de 7.000 camiones están retenidos en diferentes puntos del país, lo que genera perjuicios económicos a conductores y empresas de comercio exterior y abastecimiento interno. Además, se prevé un gasto adicional de 15 millones de bolivianos en sobrestadías de navieras. Ayllón lamentó que el Gobierno no haya tomado acciones concretas para garantizar la libre transitabilidad.
Incremento del contrabando sin controles
Wilson Málaga, presidente del Colegio de Profesionales de Comercio Exterior, alertó del aumento del contrabando por falta de controles, con mayor incidencia en La Paz y Oruro. Málaga señaló que muchos se benefician del desorden y advirtió que esta situación afectará negativamente a los ingresos del Estado, ya que no se pagan los tributos establecidos. También indicó que ingresan productos que no se producen en el país y otros que sí se elaboran pero no llegan a ciertas regiones por los conflictos sociales.
Origen de las protestas
Las principales vías del departamento de La Paz están cerradas desde hace tres semanas por bloqueos instalados por campesinos y afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB). Inicialmente exigían atención a su pliego, aunque ahora reclaman la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Consecuencias económicas y sociales
El sector del transporte pesado sufre pérdidas millonarias y se espera que en los próximos días se llegue a una solución que pacifique el país. El incremento del contrabando, ante la falta de controles, repercute en la producción nacional y en los ingresos tributarios del Estado. La situación evidencia un efecto negativo en la economía formal.