La policía investiga al expríncipe Andrés por conducta sexual inapropiada
La investigación policial al expríncipe Andrés se centra en «conducta sexual inapropiada» tras un encuentro con una joven de 20 años. Mountbatten-Windsor fue arrestado e interrogado en febrero bajo advertencia penal por sospecha de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas.
Arresto y primeros indicios
La policía de Thames Valley arrestó e interrogó en febrero a Andrew Mountbatten-Windsor, de 66 años, bajo advertencia penal. La sospecha se relaciona con mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas como enviado comercial británico. La investigación examina posibles delitos como conducta sexual inapropiada y corrupción. Los detectives analizan las pruebas de una joven de 20 años, no británica, que Jeffrey Epstein envió al Royal Lodge, su antigua residencia en Windsor, y que terminó con un tour y un té en el palacio de Buckingham.
Pruebas halladas en registros
La policía ha encontrado pruebas en los registros realizados en la casa de Andrew en Sandringham y en su antigua residencia en Royal Lodge. La investigación cuenta con recursos similares a los de delitos graves como el homicidio y se han desplegado investigadores especializados en delitos sexuales. La policía solicita la colaboración de posibles víctimas y testigos.
Repercusión en la Familia Real
La Familia Real no logra alejarse del escándalo. Fergie, la exesposa de Andrew, negocia una pensión real a cambio de no hablar en una entrevista con Oprah Winfrey. El rey Carlos ha declarado que cooperará con la investigación. Andrew ha negado sistemáticamente todas las acusaciones de mala conducta.
Antecedentes: Enviado comercial y vínculo con Epstein
Andrew fue arrestado tras la publicación de material del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) que sugería que, como enviado comercial, remitió información confidencial a su amigo Jeffrey Epstein, financiero convicto por pedofilia, sobre Vietnam, Hong Kong y Singapur. Documentos revelan que la reina Isabel II presionó para que Andrew fuera nombrado enviado comercial.
Implicaciones del delito
La mala conducta en el ejercicio de un cargo público conlleva una pena máxima de cadena perpetua. El delito es notoriamente complejo de procesar y puede incluir acoso sexual, conflictos de intereses, deshonestidad, corrupción e influencia indebida. Los detectives han recibido asesoramiento preliminar de la Fiscalía de la Corona y trabajan para demostrar que Andrew cumplía con la definición de funcionario público como enviado comercial. También investigan a Sir Peter Mandelson por presunta mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas.