Un iPhone en una caja fuerte es prueba clave de EEUU contra Marset
El contenido de un iPhone hallado en una caja fuerte de Sebastián Marset se ha convertido en evidencia central para la Fiscalía de Estados Unidos, que ya cuenta con 22 GB de pruebas. El narcotraficante uruguayo negocia un acuerdo de culpabilidad para evitar hasta 20 años de prisión.
El hallazgo en el operativo de Santa Cruz
El 13 de marzo, durante la captura de Marset en una mansión de Santa Cruz, las autoridades encontraron tres cajas fuertes. Una ya estaba abierta y dentro había un iPhone. El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, confirmó que el dispositivo fue enviado a EEUU para su análisis forense por su complejidad tecnológica. La información peritada ya está incorporada a las evidencias del caso.
22 GB de pruebas contra la organización criminal
La Fiscalía federal estadounidense ha reunido 22 GB de pruebas digitales y documentales, equivalentes a más de 4 millones de páginas. Entre las evidencias hay comunicaciones interceptadas en varios idiomas, registros financieros y documentación de cooperación judicial con Uruguay, Colombia, Bélgica y Francia. El contenido del iPhone de la caja fuerte es considerado uno de los elementos más sensibles.
Presión sobre el narcotraficante
La Fiscalía sostiene que Marset lideró una estructura criminal dedicada al envío de toneladas de cocaína desde Sudamérica a Europa y al lavado de millones de dólares. En el operativo en Bolivia se incautaron computadoras, tablets, joyas, dinero en efectivo, seis viviendas, dos aeródromos, 16 aeronaves y varios vehículos de alta gama, valuados en unos 15 millones de dólares.
Negociación para una condena reducida
La defensa de Marset, encabezada por el abogado uruguayo Santiago Moratorio y el exfiscal federal Gene Rossi, negocia con el Departamento de Justicia. Si Marset se declara culpable, deberá proporcionar información relevante sobre la estructura criminal a cambio de una reducción de pena. La audiencia preliminar del 20 de mayo fue suspendida hasta el 1 de julio.
Consecuencias para varios países
En caso de ir a juicio y ser hallado culpable, Marset enfrenta una condena máxima de 20 años de prisión, multas superiores a 500.000 dólares y libertad supervisada. El proceso mantiene en alerta a Paraguay, Bolivia y Uruguay, donde continúan investigaciones sobre la red internacional y sus presuntos nexos políticos y financieros.