Un conductor atropella a diez personas en Módena y queda en prisión
La jueza dictó prisión preventiva para Salim El Koudri tras atropellar a una decena de personas en el centro de Módena. El sospechoso intentó huir y apuñaló a un peatón. La Fiscalía le imputa intento de homicidio múltiple, sin cargos por terrorismo.
Un ataque con intención de causar el mayor daño posible
Salim El Koudri (31), ciudadano italiano de origen marroquí, condujo su Citroën C3 contra una multitud en el centro histórico de Módena. Tras estrellarse contra un comercio, bajó del coche e intentó escapar. Forcejeó con los peatones y apuñaló a uno de ellos.
La Fiscalía sostiene que actuó con la «clara y manifiesta intención de poner en peligro la seguridad pública» y que buscó embestir a la mayor cantidad posible de personas. Por ello, descartan que fuera una crisis de salud mental. El ataque dejó cuatro heridos graves.
La investigación: correos electrónicos y una Biblia en la celda
El análisis de sus dispositivos reveló correos electrónicos enviados a la Universidad de Módena en 2021. En ellos, el acusado exigía un empleo administrativo y profería insultos como: «Bastardos cristianos de mierda, a ustedes y a su Jesucristo en la cruz lo voy a quemar».
El abogado informó que El Koudri contactó con una base de la OTAN en Toscana para preguntar por el alistamiento. En prisión, el detenido ha pedido una Biblia, reunirse con un sacerdote y fumar. Sobre el ataque, declaró: «Salí porque ese día pensé que iba a morir. No quería hacerle daño a nadie».
Antecedentes de un atacante solitario y sin trabajo
El Koudri, licenciado en Economía y en paro, tenía diagnosticado un trastorno esquizoide de la personalidad. Inició tratamiento psiquiátrico en 2022, pero lo interrumpió en 2024. Su hermana afirmó que era «cada vez más retraído e introvertido» y que la familia no había comprendido la gravedad de su enfermedad.
Una investigación abierta entre la salud mental y la amenaza yihadista
Aunque no hay cargos por terrorismo, los investigadores evalúan esa posibilidad. Los correos y los insultos contra el cristianismo son las únicas pistas que sugieren un conflicto religioso. No se han hallado vínculos con grupos organizados. El abogado ha solicitado una pericia psiquiátrica que determinará el estado mental del acusado.