Landry visita Groenlandia pese a la falta de invitación
El enviado de Donald Trump se reunió con el primer ministro groenlandés para reafirmar la intención de anexionar la isla. El gobierno danés reiteró que el territorio no está en venta. La Unión Europea respondió con amenazas de sanciones.
Reunión sin invitación en la isla ártica
Jeff Landry, gobernador de Louisiana y enviado especial de Donald Trump, viajó a Groenlandia para participar en una conferencia económica a la que no había sido invitado. Tras reunirse con el primer ministro Jens-Frederik Nielsen, este declaró: “El pueblo de Groenlandia no está en venta”. Nielsen afirmó no ver “señales de cambio” en los planes de la Casa Blanca.
Reacción de Dinamarca y la Unión Europea
Groenlandia y Dinamarca ofrecen a Estados Unidos la reapertura de tres bases militares si su preocupación es la seguridad en el Ártico. La Unión Europea amenazó en enero con sanciones a Estados Unidos. Varios países europeos enviaron pequeños contingentes de tropas a la capital Nuuk para mostrar fuerza y disuadir una posible anexión por la fuerza. En abril se supo que esas tropas llevaron explosivos para “dificultar una posible invasión militar”.
Antecedentes: el interés estadounidense por Groenlandia
Donald Trump busca la anexión de la isla desde diciembre. Los europeos consideran que Trump usa las amenazas de seguridad como excusa para ocultar su interés por la explotación de recursos minerales críticos para la carrera tecnológica y armamentística.
Cierre: la posición de Groenlandia ante la presión externa
El comisario europeo Josef Sikela está en Groenlandia para la misma conferencia a la que Landry se autoinvitó. Sikela busca traducir la importancia estratégica del Ártico en inversiones en energías renovables y digitalización. Nielsen condicionó cualquier colaboración a que Estados Unidos “respete las líneas rojas de la soberanía” de Groenlandia.