La Justicia boliviana ordena la captura de Evo Morales por trata
La Fiscalía de Tarija reactivó en 2024 una causa de 2020 contra el expresidente Evo Morales. Está acusado de mantener relaciones con una menor de 15 años entre 2014 y 2016, de cuya relación habría nacido una hija. El juicio comenzó el 10 de mayo de 2026 y, ante su ausencia, fue declarado en rebeldía.
Acusación por estupro y trata de personas
En 2020, el gobierno interino de Jeanine Áñez impulsó una denuncia de estupro contra Evo Morales. El viceministro de Justicia, Guido Melgar, afirmó que una carta anónima corroborada por el registro civil señalaba a Morales como padre de una niña nacida en febrero de 2016. La madre tenía 15 años cuando quedó embarazada. La Fiscalía archivó la causa tras la llegada al poder de Luis Arce.
Reactivación del caso y nuevas imputaciones
En diciembre de 2024, la fiscal Sandra Gutiérrez imputó a Morales por trata agravada de personas. También fueron acusados los padres de la víctima, Idelsa Pozo Saavedra y Emeterio Vargas Mamani. Gutiérrez afirmó que el caso no tiene contenido político y que su objetivo es proteger a la víctima. Emeterio Vargas Mamani se encuentra en prisión preventiva.
La presunta víctima pide asilo en Argentina
La exdiputada opositora Luciana Campero mostró una carta de la joven, ahora de 26 años, en la que reconoce la relación con Morales desde los 15 años y asegura que el ex presidente es el padre de su hija. En la carta, la mujer denuncia persecución contra su familia. Solicitó asilo político en Argentina.
Antecedentes judiciales y reacción de Morales
La Fiscalía de Tarija afirma contar con más de 170 pruebas, incluyendo 39 testigos. El tribunal declaró a Morales en rebeldía al no presentarse al juicio ni sus abogados. Su defensa alega que no fue notificado personalmente y califica el proceso de político. Morales permanece en el Trópico de Cochabamba custodiado por seguidores. En una entrevista declaró: “Si no hay víctima no hay delito”.
Consecuencias y movilizaciones sociales
La orden de captura ha generado movilizaciones de seguidores de Morales que bloquearon carreteras en 2024 y tomaron el aeropuerto de Chimoré. La Policía no pudo ejecutar órdenes previas por el riesgo de alteración del orden público. El cambio de gobierno en Bolivia ha acelerado la causa, que coincide con protestas de obreros y campesinos contra las reformas del presidente Rodrigo Paz Pereira.