Fundación Milenio alerta sobre expansión de economías ilícitas en Bolivia
La expansión del narcotráfico, la minería ilegal y las redes criminales transnacionales han colocado a Bolivia frente a un escenario crítico de vulnerabilidad institucional, según un informe de la Fundación Milenio presentado el 17 de mayo de 2026. El documento analiza la transformación del país en un centro integrado de producción y exportación de cocaína.
Bolivia como centro de producción y exportación de cocaína
El informe, titulado “Bolivia: la economía política de los mercados ilícitos y la criminalidad transnacional”, sostiene que durante las últimas dos décadas el país pasó de ser un territorio de tránsito a un centro integrado de producción y exportación de cocaína. Se identifican redes criminales articuladas entre clanes familiares bolivianos y organizaciones como el PCC, el Comando Vermelho de Brasil, los cárteles mexicanos y mafias europeas.
Gobernanza informal en regiones cocaleras
El documento describe cómo regiones como el Chapare y los Yungas consolidaron sistemas de gobernanza local donde sindicatos y estructuras comunitarias asumieron funciones paralelas al Estado. Según el análisis, ha surgido un sistema de gobernanza informal que prioriza derechos colectivos y resolución de conflictos a través de organizaciones locales.
Debilidad institucional y narcocorrupción
La investigación alerta sobre la penetración de estos grupos en la Policía Boliviana y las fuerzas del orden, lo que neutraliza el combate efectivo de la delincuencia y provee impunidad al crimen organizado. La expulsión de la DEA en 2008 y la disminución de cooperación internacional antidrogas habrían contribuido a la proliferación de laboratorios de cocaína.
Minería ilegal como pieza central de la economía ilícita
El informe señala que la minería ilegal del oro mueve aproximadamente 4.000 millones de dólares anuales y tiene presencia extendida en regiones amazónicas. Se advierte sobre la participación creciente de actores extranjeros, particularmente ciudadanos y empresas chinas vinculadas a actividades extractivas.
Antecedentes: Dos décadas de transformación de economías ilícitas
El estudio sostiene que durante los gobiernos de Evo Morales Ayma y Luis Arce Catacora se configuró un régimen de autocracia electa donde la economía de la droga apuntaló un poder político controlado por un partido hegemónico. Se menciona la permisividad de ambos gobiernos que permitió que mercados legales de hoja de coca coexistieran con circuitos ilegales destinados a la producción de cocaína.
Cierre: La captura de Marset como posible punto de inflexión
El informe identifica la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset Cabrera como un posible punto de quiebre en la lucha contra el crimen organizado. La investigación concluye que Bolivia enfrenta el desafío de reconstruir sus instituciones y recuperar capacidad estatal, recomendando reforma policial, independencia judicial y cooperación internacional para enfrentar la expansión del crimen organizado.