La OMS declara emergencia internacional por ébola en África con 89 muertos
89 personas han muerto por un brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. La Organización Mundial de la Salud declaró este domingo una emergencia de salud pública internacional, aunque aclaró que no se trata de una pandemia.
Declaración de emergencia por la cepa Bundibugyo
La OMS determinó que la enfermedad del ébola causada por el virus de Bundibugyo en la República Democrática del Congo y en Uganda constituye una emergencia de salud pública de preocupación internacional (PHEIC). La organización pidió reforzar las respuestas sanitarias sin cerrar fronteras. El brote no cumple con los criterios para ser calificado como pandemia.
Cifras y propagación del brote
En la República Democrática del Congo se registraron 88 muertes de un total de 336 casos sospechosos, según los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades. Uganda confirmó el deceso de un congoleño de 59 años en un hospital de Kampala. El foco de la epidemia se encuentra en una zona de difícil acceso, por lo que pocas muestras han sido analizadas en laboratorio.
Ausencia de vacuna y alta letalidad
El ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, recordó que no existe vacuna contra esta variante ni tratamiento específico. La tasa de letalidad de esta cepa puede alcanzar el 50%. Trish Newport, de Médicos Sin Fronteras, calificó la situación de extremadamente preocupante por el número de casos y muertes en poco tiempo y la propagación en varias zonas sanitarias.
Antecedentes: brotes previos en la región
El último episodio de ébola fue declarado en agosto del año anterior en el centro del país y contenido en diciembre, con 34 muertos. La epidemia más mortífera en República Democrática del Congo causó cerca de 2.300 fallecidos entre 3.500 enfermos entre 2018 y 2020.
Implicaciones de la emergencia internacional
La declaración de emergencia implica una coordinación internacional para reforzar las respuestas sanitarias. La transmisión entre humanos se produce a través de fluidos corporales o exposición a sangre infectada. Las personas infectadas solo se vuelven contagiosas tras la aparición de síntomas, con un período de incubación de hasta 21 días.