Periodistas heridos y retenidos en bloqueos de La Paz
Periodistas de RTP y Unitel fueron agredidos y retenidos en Lipari y Huajchilla durante operativos policiales de desbloqueo. Los hechos ocurrieron el 16 de mayo de 2026 en el sur de La Paz. Grupos radicales usaron dinamitas y explosivos caseros contra la prensa y la Policía. Un policía resultó herido y 18 bloqueadores fueron aprehendidos.
Ataques a equipos de prensa durante desbloqueos
El vehículo de RTP fue apedreado en Lipari mientras los trabajadores estaban en el interior. El personal resultó con lesiones. El periodista Vladimir Rojas, de Unitel, cayó y sufrió una herida debajo de la rodilla izquierda. Los bloqueadores lo retuvieron contra su voluntad durante varias horas y destruyeron su teléfono celular, dejándolo incomunicado.
Rearticulación de bloqueadores y uso de dinamitas
Los grupos que habían sido desmovilizados volvieron a articularse de forma dispersa desde los cerros circundantes. Lanzaban piedras y disparaban explosivos de dinamita contra la Policía y los periodistas. Los gases lacrimógenos no fueron efectivos porque el espacio abierto disipó los químicos en segundos. Las fuerzas del orden retrocedieron tras varias horas y los radicales reinstalaron sus puntos de bloqueo en la ruta que conecta La Paz con Río Abajo.
Contexto de los bloqueos y reacción policial
Los bloqueos en el Puente de Lipari y Huajchilla se mantienen desde hace una semana. La ruta principal conecta la ciudad con los valles paceños, por donde ingresan verduras, frutas y hortalizas. Los mercados paceños están desabastecidos. La Policía reportó cuatro personas arrestadas y 18 aprehendidas, trasladadas a celdas de la FELCC para su audiencia de medidas cautelares. Un policía fue herido por explosivos de dinamita y trasladado a un centro médico. Testimonios indican que los bloqueadores no pertenecen a la región y en su mayoría son jóvenes que llegaron en vehículos de dos y cuatro ruedas, algunos decomisados por la Policía.
Implicaciones de la violencia contra la prensa
La Asociación de Periodistas de La Paz (APDLP) repudió la violencia contra los trabajadores de la prensa y exigió al Gobierno y a los movilizados garantías para informar. Los ataques buscan intimidar y acallar al periodismo, que tiene la función de poner en conocimiento de la ciudadanía lo que acontece en el país. En El Alto, en la avenida Juan Pablo II y Senkata, los periodistas también fueron víctimas de ataques de grupos radicales que no quieren ser filmados cometiendo actos vandálicos.