Un grupo ruso irrumpe en un cumpleaños y condena a la mujer por blasfemia
Katya fue sentenciada a 200 horas de trabajo comunitario tras la incursión de Russkaya Obshina en su fiesta de 30 cumpleaños en Arcángel. El grupo buscaba propaganda LGBT y no la encontró, pero la acusó por un crucifijo de neón.
Incursión y condena por un crucifijo de neón
En 2023, encapuchados de Russkaya Obshina irrumpieron en la fiesta de Katya. Llamaron a sus amigos «maricones y lesbianas» y ordenaron a su madre ponerse a cuatro patas. La policía se unió al grupo. No hallaron propaganda LGBT, pero Katya fue condenada por blasfemia debido a una luz roja con forma de crucifijo en la pared. Un testigo del grupo declaró que ver la cruz le causó «conmoción emocional y confusión».
Repercusión en la vida de Katya
Katya declaró a la BBC que ahora vive con miedo. La cobertura mediática y las publicaciones de Russkaya Obshina provocaron acoso en línea. Tras el juicio, cumplió su condena fregando suelos de hospital y dejó de organizar fiestas: «¿Qué sientes cuando te arrancan una parte de ti?».
El auge de Russkaya Obshina: más de 900 redadas en dos años
Russkaya Obshina es el mayor grupo nacionalista de Rusia. La BBC analizó 21.000 publicaciones de 2020 a 2025 y descubrió que realizó más de 900 redadas, 300 de ellas con policía. Los objetivos incluyen migrantes, a quienes acusan de delitos con lenguaje racista. Un exmiembro, Dimitry, exsoldado herido en Ucrania, dijo que el grupo actúa «como un anticuerpo» contra la «intrusión extranjera».
Vínculos con el Kremlin y la Iglesia Ortodoxa
La Iglesia Ortodoxa Rusa recomendó a sus obispos colaborar con Russkaya Obshina. Analistas consideran que el grupo no opera sin el respaldo del Kremlin. En diciembre de 2023, formó una unidad militar conjunta en el frente de Ucrania con una brigada de aficionados al fútbol de extrema derecha.
Financiación a través de fundaciones vinculadas a figuras del entorno de Putin
Documentos vistos por la BBC indican que Igor Khudokormov, magnate azucarero vinculado al viceprimer ministro Dmitri Patrushev, financió al grupo mediante su fundación. Khudokormov no respondió. El otro financiador, Sergei Mikheev, comentarista mediático, negó las transferencias y calificó los documentos de «falsos». Tom Keatinge, del instituto Rusi, preguntó si las empresas que comercian con Khudokormov deben «financiar esta actividad».
Consecuencias: del patrullaje no registrado a la intimidación ilegal
Russkaya Obshina se presenta como una patrulla civil, pero no está registrada para ello. Serguéi Ognerubov, de una patrulla legal en San Petersburgo, calificó sus acciones de «gamberrismo». El investigador Alexander Verkhovsky señaló que la intimidación que practica el grupo es ilegal. La embajada rusa en Londres defendió al grupo como reflejo del interés ciudadano por la cultura nacional y las tradiciones.