Bolivia devolverá 933 millones en depósitos retenidos
Los ahorristas podrán retirar hasta 3.000 dólares desde el 15 de julio y el proceso completará la devolución total en un año. Las autoridades buscan fortalecer la confianza en el sistema financiero.
Anuncio conjunto de las autoridades financieras
El presidente del Banco Central, David Espinoza; el ministro de Economía y Finanzas, José Gabriel Espinoza; y el director de la ASFI, Mario Requena, presentaron la medida en una rueda de prensa en La Paz. El ministro calificó los depósitos como “injustamente retenidos” y detalló que el cronograma escalonado permitirá recuperar los ahorros en las mismas condiciones en que fueron depositados. El total a devolver asciende a 933 millones de dólares.
Calendario de pagos y condiciones
El proceso arranca el 15 de julio de 2026. En esa fecha se podrán retirar montos de 1.001 a 3.000 dólares. A partir de mediados de agosto, el límite subirá a 5.000 dólares y continuará de forma progresiva hasta completar un año de ejecución. Los recursos habían sido retenidos por el Banco Central durante la anterior gestión para cubrir obligaciones por más de 2.000 millones de dólares.
Normalización de remesas y plan de estabilización
Mario Requena anunció la normalización del envío y recepción de remesas a través del sistema financiero con el tipo de cambio de compra del Banco Central. La población podrá recibir dinero del exterior sin restricciones y enviarlo de forma segura. Quedan eliminados los canales informales que generaban costos adicionales. Bolivia recibía cerca de 1.000 millones de dólares anuales en remesas, flujo afectado por restricciones previas.
Antecedentes: retención de ahorros por el Banco Central
Los depósitos en dólares fueron retenidos por el Banco Central durante la anterior gestión, que utilizó los recursos de los ahorristas para cumplir obligaciones por más de 2.000 millones de dólares.
Implicaciones de la medida para el sistema financiero
Las dos decisiones forman parte de un plan integral de estabilización para normalizar las operaciones financieras, reintegrar a Bolivia al sistema financiero internacional y reducir la informalidad en el manejo de divisas con mayor seguridad.