Asesinado el magistrado Víctor Hugo Claure en Bolivia
El magistrado del Tribunal Agroambiental fue asesinado en 2026. Víctor Hugo Claure, de 49 años, murió tras recibir cuatro impactos de bala. Su muerte ocurre tras haber sido electo en 2024 con la promesa de devolver la confianza a la justicia.
Trayectoria técnica y respaldo popular
Claure, nacido en Cochabamba en abril de 1977, era abogado con 18 años de experiencia en derecho agrario. Fue electo magistrado en las elecciones judiciales de 2024 con un discurso centrado en recuperar la confianza ciudadana. Su perfil combinaba ese mandato popular con una larga carrera en gestión pública.
Experiencia en el INRA y gestión local
Trabajó 10 años en el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), donde fue director departamental en Cochabamba durante cinco años, liderando procesos de saneamiento y titulación de tierras. También fue responsable jurídico de Tierra y Territorio en el Gobierno Autónomo Municipal de Tiraque durante dos años. Acumuló 12 años de experiencia directa en materias agroambientales.
Ejercicio independiente y labor comunitaria
Claure ejerció seis años como abogado litigante en causas agrarias. A nivel comunitario, fue secretario de Justicia en la comunidad Urmachea, dentro de la justicia indígena originaria campesina. Esta experiencia reforzó su cercanía con estructuras locales de resolución de conflictos.
Visión equilibrada entre desarrollo y medio ambiente
El magistrado defendía la conservación del medio ambiente y los recursos naturales, junto con una mayor regulación de la actividad humana. Planteaba un equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad en un contexto de presión creciente sobre la tierra.
Su llegada al Tribunal Agroambiental
Claure llegó al Tribunal Agroambiental con el respaldo del voto popular en 2024. Su mensaje público combinó gratitud y compromiso: “Que la justicia vuelva al pueblo boliviano”. Proponía un cambio estructural con alcance nacional y presencia en los nueve departamentos.
Legado interrumpido y justicia en riesgo
Su asesinato interrumpe una carrera que combinaba experiencia técnica, vínculo territorial y respaldo ciudadano. La muerte de Claure deja en suspenso su promesa de hacer la justicia confiable para la gente, en un contexto donde la justicia boliviana enfrenta cuestionamientos y riesgos crecientes.