La economía francesa se frena por el impacto energético de la guerra con Irán
El PIB de Francia se estancó en el primer trimestre de 2026 debido al encarecimiento de la energía vinculado al conflicto con Irán, según datos del INSEE publicados el 30 de abril. El crecimiento fue del 0,0%, por debajo del 0,2% del trimestre anterior y de las previsiones de los analistas. La guerra comenzó el 28 de febrero tras ataques de EE. UU. e Israel a infraestructuras iraníes y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Frenazo en todos los frentes
Los datos del INSEE muestran una economía que pierde fuelle. El gasto de los consumidores retrocedió un 0,1% en el trimestre. La inversión total cayó un 0,4%, lastrada por el descenso en la construcción y en los bienes manufacturados. Las exportaciones se desplomaron un 3,8%, lo que restó 0,7 puntos porcentuales al crecimiento a través del comercio neto. Solo el aumento de existencias, que aportó 0,8 puntos, evitó una contracción clara de la actividad.
Inflación al alza y advertencias
La inflación se aceleró hasta el 2,2% en abril, el nivel más alto desde mediados de 2024 y por encima de lo anticipado por los analistas. Las subidas de precios se trasladan directamente a las facturas energéticas de los hogares, a los costes industriales y al transporte. Francia e Italia han recortado sus previsiones de crecimiento, mientras que Alemania ha reducido a la mitad su previsión para 2026, hasta el 0,5%.
Conflicto y bloqueo energético
El conflicto comenzó el 28 de febrero, cuando ataques de EE. UU. e Israel contra infraestructuras militares iraníes desencadenaron un bloqueo de facto del estrecho de Ormuz. Por ese paso transita aproximadamente el 20% del crudo transportado por mar en el mundo. Las cifras recogen únicamente las primeras semanas del conflicto.
Repercusiones para la eurozona
La economía de la eurozona podría contraerse en el segundo trimestre y quedarse prácticamente estancada en la segunda mitad del año si el conflicto se prolonga varios meses, según el centro de estudios Chatham House. Los datos de Francia son los primeros de una oleada de cifras del PIB del primer trimestre de las principales economías europeas. En conjunto, se espera que la eurozona registre un crecimiento sostenido del 0,2%.