Emiratos abandona la OPEP y debilita el control del mercado petrolero
La salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP reduce la capacidad del cartel para gestionar los precios del petróleo. La decisión, anunciada el martes, tomó por sorpresa a sus socios tras seis décadas de alianza y posiciona a EAU como un actor impredecible en un mercado global en agitación.
Una ruptura que sorprende al cartel
Funcionarios de otros países miembros quedaron atónitos ante el anuncio de que el tercer mayor productor de la OPEP saldrá en cuestión de días. La salida reduce la capacidad del grupo para gestionar los precios mediante ajustes en la oferta y sitúa a EAU como un actor que desde hace tiempo se resistía a las restricciones de las cuotas impuestas por el cartel.
Impacto inmediato en la producción del Golfo
De forma más inmediata, la producción de EAU y sus vecinos está limitada por el cierre del estrecho de Ormuz, lo que deja al resto del mundo desesperado por suministros. Una vez que el petróleo vuelva a fluir, la salida de EAU amenaza con sentar las bases para una nueva carrera por participación de mercado y futuras guerras de precios. Funcionarios de EAU ya han señalado su intención de aumentar la producción.
Años de tensiones con Riad
La decisión de EAU de abandonar la OPEP llevaba años gestándose, según varias personas familiarizadas con el asunto. Las tensiones se remontan al inicio de la década, cuando la pandemia de covid-19 ayudó a profundizar las divisiones sobre la política petrolera entre aliados históricos como Abu Dabi y Riad. El choque de visiones enfrenta las ambiciones de EAU de aprovechar sus recursos antes de la transición energética con la preferencia de Arabia Saudita por gestionar cuidadosamente la producción y los precios.
El papel de Sultan Al Jaber
La postura de EAU estuvo moldeada por Sultan Al Jaber, director ejecutivo de Abu Dhabi National Oil Co., quien a menudo se mostraba en desacuerdo con las restricciones de las cuotas. Tras invertir miles de millones en nueva capacidad, EAU aumentó su producción por encima del límite, lo que le valió una inusual reprimenda pública por parte de Arabia Saudita.
La guerra en Irán, detonante final
Los preparativos para la salida se aceleraron hacia finales del año pasado. El punto de quiebre fue la guerra en Irán, según el ministro de Energía Suhail Al Mazrouei. El cierre del estrecho de Ormuz obligó a productores como Arabia Saudita, EAU, Irak y Kuwait a recortar al menos 10 millones de barriles diarios, el 10% del suministro mundial. Con la producción restringida, el cierre hizo que la salida de EAU fuera menos disruptiva, según Al Mazrouei.
El futuro de la OPEP en duda
Varios funcionarios de otros miembros de la OPEP+ no esperan que la salida de EAU desencadene de inmediato una desbandada más amplia. Sin embargo, la salida de uno de los miembros más influyentes plantea interrogantes. El poder de mercado de la OPEP disminuirá, según Greg Brew, analista de Eurasia Group. “La salida de EAU socavará la credibilidad del grupo, ya que los Emiratos representaban una parte significativa de la capacidad total de la OPEP”, afirmó. El temor evidente entre los analistas es un efecto dominó que lleve a otros miembros a seguir a Abu Dabi.