Un atlas revela que los órganos femeninos envejecen a ritmos distintos en la menopausia
El primer gran atlas del envejecimiento del sistema reproductor femenino ha sido creado por investigadores del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS). Utilizando inteligencia artificial, el estudio cartografía los cambios en siete órganos clave de 304 mujeres de 20 a 70 años, demostrando que el útero envejece de forma más brusca que los ovarios y la vagina.
Un hallazgo sorprendente sobre la velocidad del envejecimiento
Los investigadores combinaron 1.112 imágenes de tejidos con datos de expresión génica, reconstruyendo el envejecimiento del útero, ovario, vagina, cuello uterino, mama y trompas de Falopio. Gracias a la capacidad de supercomputación de MareNostrum 5, detectaron que no todos los órganos envejecen de la misma manera ni a la misma velocidad. Los ovarios y la vagina muestran un envejecimiento más gradual que comienza incluso antes de la menopausia oficial.
El útero experimenta cambios repentinos
Por el contrario, el útero parece experimentar cambios más bruscos en torno al momento de la menopausia. Dentro de un mismo órgano, distintos tejidos pueden envejecer a ritmos diferentes; en el útero, la mucosa y la capa muscular no evolucionan al mismo tiempo. Marta Melé, directora del estudio, explicó que la menopausia actúa como un punto de inflexión que reorganiza en profundidad otros órganos y tejidos.
Aplicaciones para una medicina personalizada y no invasiva
La coautora Laura Ventura afirmó que la investigación abre la puerta a una medicina personalizada, donde los tratamientos se adapten al perfil molecular de cada mujer. El estudio identificó biomarcadores en sangre de más de 21.441 mujeres que permiten controlar el estado de los órganos reproductores sin biopsias, anticipando riesgos como complicaciones del suelo pélvico.
Antecedentes: el envejecimiento del sistema reproductor femenino
La menopausia marca una transición en el cuerpo femenino, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, neurodegenerativas y óseas. Sin embargo, no se había descrito por completo cómo afecta este cambio al sistema reproductor en su conjunto, hasta que el BSC-CNS elaboró el primer gran atlas del envejecimiento del sistema reproductor femenino con ayuda de la inteligencia artificial.
Implicaciones para la salud femenina a largo plazo
El atlas permite identificar los genes y procesos moleculares detrás de los cambios en la menopausia. La capacidad de detectar señales moleculares en sangre abre la puerta a herramientas clínicas más sencillas para hacer un seguimiento de la salud de las mujeres a lo largo del tiempo, sin procedimientos invasivos. Los investigadores planean adaptar los tratamientos al perfil molecular específico de cada paciente.