El descontento en Rusia crece y desafía el poder de Putin
El descontento público en Rusia pone a prueba el poder de Vladimir Putin durante la guerra en Ucrania, debido al estancamiento económico, la censura en internet y la falta de esperanzas sobre el fin del conflicto.
Influencers y aliados expresan su bronca
La bloguera Victoria Bonya publicó un video con 31 millones de visualizaciones. En él, se quejó ante Putin sobre la gestión de inundaciones, el sacrificio de ganado, las restricciones de internet y las dificultades para los pequeños negocios. El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, indicó que funcionarios vieron el video y que “se está trabajando mucho” en los temas. El líder del Partido Comunista, Guennadi Ziugánov, amenazó con una repetición de la Revolución Bolchevique de 1917 si no se toman medidas.
Caída en la aprobación de Putin
La empresa de sondeos VTsIOM reportó un descenso de la popularidad de Putin al 65,6%, el nivel más bajo desde antes de la guerra. El Centro Levada también reportó una caída del 85% al 80%.
Restricciones de internet y resistencia ciudadana
La población enfrenta apagones regulares del servicio de internet móvil desde la primavera pasada. Las autoridades los justifican para frustrar ataques de drones ucranianos, pero los críticos sostienen que son parte de un esfuerzo para someter internet al control gubernamental. La frustración ha derivado en piquetes callejeros, peticiones y una demanda colectiva contra el gobierno.
La crisis económica como motor del descontento
El crecimiento económico se detuvo. El ministro de Economía, Maxim Reshétnikov, dijo que las reservas “se han agotado en gran medida”. Putin afirmó que el crecimiento ha disminuido durante dos meses consecutivos. Denis Volkov, del Centro Levada, señala que los problemas económicos son el principal motor del descontento y la caída en la aprobación de Putin. Sam Greene, del King’s College London, apunta a la disminución de las esperanzas de que la guerra termine pronto tras el estancamiento de las negociaciones de paz de Donald Trump.
Antecedentes del malestar creciente
El descontento en Rusia crece tras más de cuatro años de guerra en Ucrania. Las sanciones económicas afectan la vida cotidiana. Las críticas aumentan en redes sociales, incluso entre partidarios del gobierno. Los analistas señalan que la disidencia, aunque tímida, plantea un desafío para el Kremlin.
Implicaciones del descontento para el Kremlin
Mark Galeotti, de Mayak Intelligence, afirma que “cada vez hay que dedicar más esfuerzos a mantener el statu quo”. Abbas Gallyamov, exredactor de discursos de Putin, señala que la frustración seguirá aumentando al ver figuras públicas populares expresar críticas. Los analistas coinciden en que no hay una oposición organizada y que el control de Putin sobre el aparato de seguridad es indiscutible, pero el descontento crece lentamente.