Tres kosovares serbios condenados por ataque mortal en monasterio
La corte de Kosovo sentenció a cadena perpetua a Vladimir Tolić y Blagoj Spasojević y a 30 años de prisión a Dušan Maksimović por su participación en el ataque de septiembre de 2023, calificado como acto terrorista. Los tres fueron declarados culpables de violar el orden constitucional de Kosovo e incitar actividades terroristas.
Los hechos del incidente de Banjska
El 24 de septiembre de 2023, la policía respondió a un bloqueo de camiones en un puente en el norte de Kosovo. Un grupo de unos 30 hombres atacó a los agentes con armas y granadas, matando al sargento Afrim Bunjaku e hiriendo a dos compañeros. Los atacantes se refugiaron en el monasterio ortodoxo serbio del siglo XIV, donde se atrincheraron mientras peregrinos de Novi Sad estaban dentro. Los disparos continuaron hasta la tarde, resultando en la muerte de tres miembros del grupo armado. Las fuerzas especiales kosovares recuperaron el control del monasterio, pero los supervivientes escaparon pese a estar rodeados.
Los condenados y el líder confeso
El líder del grupo, el político kosovar serbio Milan Radoičić, admitió haber realizado «todos los preparativos logísticos» para el ataque. Radoičić, exvicepresidente de la Lista Serbia, partido con fuertes vínculos con el gobierno del presidente Aleksandar Vučić, fue interrogado en Serbia pero no enfrenta cargos allí y sigue en libertad, aunque una orden de Interpol limita su salida del país.
Reacciones y responsabilidades señaladas
La presidenta en funciones de Kosovo, Albulena Haxhiu, calificó la sentencia como «prueba de que el ataque no quedará impune». El primer ministro Albin Kurti afirmó que el ataque formaba parte de un complot serbio para anexionar el norte de Kosovo, mientras que Radoičić insistió en que el gobierno serbio desconocía sus planes. Las autoridades kosovares consideran que Serbia es últimamente responsable del ataque. La fiscalía ha acusado a 45 personas en total, pero cree que la mayoría están en Serbia y es improbable que sean entregadas.
Antecedentes: las tensas relaciones entre Kosovo y Serbia
Las relaciones entre Belgrado y Pristina ya eran tensas antes del incidente de Banjska. Kosovo declaró su independencia unilateralmente de Serbia en 2008. Desde el ataque, las relaciones han quedado prácticamente rotas. Los múltiples intentos de reanudar las conversaciones de normalización mediadas por la UE han fracasado.
Implicaciones de las condenas
Las condenas no contribuirán a mejorar el ambiente entre Kosovo y Serbia. El ministro del Interior kosovar, Xhelal Sveçla, declaró que «queda que Serbia rinda cuentas por su papel político, financiero y logístico en esta agresión». La sentencia subraya la persistente división y las acusaciones cruzadas entre ambos países.