El Gobierno rechaza agresión a periodistas en La Paz
El Gobierno nacional rechazó cualquier represión contra periodistas durante una manifestación de maestros en La Paz, ocurrida el miércoles 22 de abril de 2026. El comunicado oficial insta a esclarecer los hechos y garantizar condiciones seguras para la cobertura informativa.
Reacción oficial del Ejecutivo
El Gobierno nacional emitió un comunicado en el que garantiza el pleno ejercicio de la libertad de prensa y reconoce el trabajo de los comunicadores como un pilar de la democracia. El texto señala que han tomado conocimiento de la solicitud de los trabajadores de la prensa de La Paz al Comandante Departamental de la Policía, donde denuncian agresiones físicas y verbales y obstáculos que ponen en riesgo su integridad.
Instrucciones para la seguridad
El documento subraya que el Gobierno rechaza cualquier represión que afecte la labor de los medios y que estos incidentes deben ser esclarecidos con responsabilidad. Además, anuncia que se instruirá a las instancias pertinentes asegurar condiciones seguras para la cobertura informativa, protegiendo a los periodistas y sus equipos de trabajo para evitar acciones arbitrarias.
Los hechos durante la marcha de maestros
La mañana del miércoles, el magisterio paceño organizó una marcha en defensa de sus demandas. Un pequeño grupo de maestros se separó de la columna, ingresó sin ser detectado a la plaza Murillo y se echó en el suelo frente al parlamento. La policía inició el desalojo de los maestros que burlaron la vigilancia, y los uniformados arremetieron también contra los periodistas que cubrían la represión. Los trabajadores de la prensa fueron gasificados y golpeados para ser sacados de la plaza. El periodista Max Cachaca, con más de 20 años de cobertura política, declaró que nunca había presenciado hechos similares y que solo estaban grabando el desalojo cuando les gritaron que no podían grabar y debían desalojar la plaza.
Implicaciones del pronunciamiento
El comunicado gubernamental busca desmarcarse de los actos de represión contra la prensa y promete investigar lo sucedido. La promesa de garantizar condiciones seguras para la cobertura informativa supone un compromiso de la administración para evitar que se repitan incidentes como la gasificación y golpiza a periodistas durante la cobertura de protestas sociales en el centro paceño.