Analistas ven en inflación negativa señal de alarma para economía boliviana
La inflación negativa en febrero y marzo preocupa a analistas. Economistas advierten que podría reflejar una caída de la demanda y problemas estructurales, mientras el Gobierno lo interpreta como un alivio para la población y resultado de sus políticas.
Deflación por pérdida de poder adquisitivo, no mayor oferta
Los analistas Rolando Morales y Martín Moreira rechazan que la variación negativa sea positiva. Moreira explica que la gente no está comprando como antes y que la caída de precios responde a una pérdida del poder adquisitivo, no a un aumento de la oferta.
Riesgo de escenarios económicos complejos
Morales plantea que Bolivia podría entrar en una fase de deflación con recesión. Moreira advierte del riesgo de estanflación, combinando bajo crecimiento, inflación y desempleo. El riesgo se agrava por factores externos como el alza del precio internacional de los carburantes.
Brecha entre sector privado exportador y público con dificultades
Morales enfatiza la brecha entre el sector privado y el público. Mientras el privado exporta, el sector público enfrenta bajos ingresos en divisas y problemas de abastecimiento de combustibles, lo que limita la capacidad del Estado para dinamizar la economía.
Falta de dólares y obstáculos estructurales
Se identifican obstáculos como la desconfianza en el sistema financiero y la falta de liquidez en dólares. Moreira coincide en que la falta de ingreso de dólares es un problema central y cuestiona la gestión estatal para reactivar el sector productivo primario.
Gobierno mantiene lectura opuesta: alivio y control de precios
Frente a las advertencias, el Gobierno mantiene una lectura distinta. El Ministerio de Economía señaló que la inflación negativa representa un alivio para la población y es producto de políticas para estabilizar el tipo de cambio y normalizar el suministro de combustibles.