Candidatos a Gobernación de Santa Cruz se acusan de practicar «vieja política» en debate
Los candidatos Otto Ritter y Juan Pablo Velasco se acusaron mutuamente de ejercer «la vieja política» durante el eje de desarrollo productivo del debate para la segunda vuelta por la Gobernación de Santa Cruz. El intercambio se centró en la relación con las bancadas legislativas y los antecedentes políticos de cada uno.
Intercambio sobre lealtades partidarias y representación
Ritter cuestionó a Velasco sobre si se considera dueño de algún asambleísta, aludiendo a que Libre tiene bancada en la ALP y la ALD. «Eso de que es de mi partido, es la vieja política», afirmó Ritter, señalando a Jorge Tuto Quiroga. Velasco respondió que lo que dejó a Ritter fue el pueblo, porque perdió, y aclaró que su bancada departamental tiene 10 asambleístas.
Propuestas de desarrollo productivo enfrentadas
En el sector de propuestas, Ritter planteó reducir el 50% del gasto corriente de la Gobernación, unos Bs 50 millones, para destinarlo a desarrollo productivo. Su plan incluye conseguir regalías mineras, crear una empresa de hidrocarburos cruceña y reactivar Camiri. Velasco, por su parte, destacó su experiencia atrayendo inversión y prometió replicarla masivamente. Ritter criticó la falta de concreción de la propuesta de Velasco en redes sociales.
Antecedentes del cruce en el debate
El debate correspondió al eje de desarrollo productivo y seguridad jurídica de cara a la segunda vuelta electoral. Los candidatos utilizaron este espacio para cuestionar públicamente las prácticas políticas de su oponente, derivando en acusaciones personales sobre sus trayectorias y alianzas.
Cierre: Implicaciones para la contienda electoral
El enfrentamiento verbal evidencia la polarización en la carrera por la Gobernación. Las acusaciones de pertenecer a la política tradicional buscan erosionar la credibilidad del rival ante el electorado, en una etapa decisiva de la campaña donde las propuestas concretas también fueron puestas en tela de juicio.